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	<title>Patriada por la Historia</title>
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	<description>Patriada por la Historia</description>
	<pubDate>Thu, 22 Dec 2011 10:15:44 +0000</pubDate>
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		<title>Acercando verdades II</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Dec 2011 10:15:44 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Controversias]]></category>

		<category><![CDATA[Guillermo Seré Marques]]></category>

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		<description><![CDATA[Respuesta de Guillermo Seré a Julio María Sanguinetti, sobre consideraciones históricas publicadas en el Correo de los Viernes]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/12/foto-sere1.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1860" title="foto-sere1" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/12/foto-sere1-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a></p>
<p>El Dr. Julio M. Sanguinetti se ofende ofendiendo y ha manifestado plañideras quejas, retos y amenazas a notorios nacionalistas - y a quien fuere - que osaron hablar del natalicio blanco, de Don Pepe, del fraude del 71, del Pacto del Club Naval y del plebiscito de la minoridad. Resumiendo la controversia, los blancos decimos que estamos muy orgullosos de haber nacido defendiendo las leyes, contra la asonada institucional del también naciente Partido Colorado. Y fue el primero de una decena de atentados a la Constitución y a las Leyes que ese partido consumó excluyendo a los blancos. Y todo en aras de hegemonizar el poder siendo una minoría, con el nocivo deterioro republicano que supone la no alternancia en el gobierno. Desde los entre muros extranjeros de la Defensa viene la frase que se hizo realidad luego del genocidio de Paysandú &#8220;hay que exterminar esa raza maldita de blanquillos&#8221;. Y así las patriadas de Timoteo y de Aparicio tuvieron que obtener a lanza y coraje un lugar donde poder vivir en paz. La Paz de Abril y el pacto de La Cruz significan nada más, ni nada menos, que eso.<br />
Las dictaduras del siglo XIX terminaron con la garantía de la Paz de Abril y dejaron a los blancos expuestos nuevamente al fraude y las persecuciones. Y debió llegar Aparicio para lograr nuevamente patria para todos. Nadie sostiene que el reparto del país sea lo correcto, pero frente al &#8220;ganamos los colorados a pesar de que los blancos eran muchos más&#8221; y &#8220;si no te gusta, persecución y cepo&#8221;, no había alternativa. Y aquí aparece la responsabilidad de Don Pepe. Aparte de cómo llegó al poder, era un hombre preparado por estudios y por tradición familiar. Y sabía que la república fraudulenta no podía perpetuarse como lo prueba la convocatoria a la Constituyente de 1916. Pero entonces ¿por qué no la convocó en 1903 eliminando las causas del fratricidio oriental? Y no lo hizo porque sabía que en elecciones limpias ganaban los blancos y premeditadamente se armó, con la platita de todos. Así &#8220;sublevó al gobierno&#8221; para someter por la fuerza a Saravia y luego crear la infernal maquinaria estatal que le suministrara votos. En estos días recordamos otro aniversario de la &#8220;bala perdida&#8221;, tal vez de algún tirador porteño que andaba cazando perdices. Y contra viento y marea, en la primer elección con voto secreto del año 1916, la oposición se impone al batllismo. Y en ella se establece un doble cerrojo. Por un lado los blancos orientados por Beltrán ponen cerrojo a los fraudes, y por otro, los batllistas ponen cerrojo a la llegada de los blancos al poder, con un sistema por el que había que ganar dos elecciones consecutivas para obtenerlo. Y como corolario, Don Pepe mata en absurdo y desigual duelo, a un gran tribuno republicano. Muestra clara de una intolerable prepotencia que lo llevó, incluso, a apropiarse de leyes elaboradas por los blancos.<br />
En la elección del 71, el fraude no consistió solo en unas urnas tiradas o ser la primera vez que los blancos perdían en los votos observados. El gran fraude fue la inconstitucional reelección de Pacheco, confundiendo votos para Bordaberry, la maliciosa encuesta de Gallup que anunciaba el posible triunfo del FA y la coincidencia colorada-frentista en agraviar a Wilson en veda electoral. El objetivo era que los blancos no llegaran al poder, y mucho menos Wilson, tergiversando aviesamente la voluntad popular. Y la salida de la dictadura no pudo ser más censurable con el pacto del Club Naval del cual el Dr. Sanguinetti fue padre y padrino. Pero antes tuvo la &#8220;cortesía&#8221; de &#8220;avisarle&#8221; a Wilson que no podría ser candidato, a la vez que firmaba el manifiesto del Obelisco. Pero el gran reproche radica, en que suponiendo que los ya inviables militares no aceptaran a Wilson, Jorge y Seregni, por un mínimo de ética política no podía presentar su candidatura y hubo de proponerse una imparcial y de consenso. Pero siempre la obsesión del poder. Para eso nos metieron en la dictadura y siguieron luego de ella. Y a treinta años sufrimos todavía el diabólico pacto donde excluyó a Wilson, pero tampoco cumplió su palabra y garantías a sus socios.  La gente se radicalizó y así quedamos. Estupenda faena. Oreja y rabo.<br />
Por último, reta al Dr. Larrañaga por expresarse en contra  del plebiscito por la minoridad y al Dr. Lacalle por publicar su homenaje al natalicio blanco. Basta Dr. Sanguinetti,&#8221; siguiendo su léxico &#8220;terminelá&#8221; con su arrogancia pues la verba florida y la demagogia pueden mucho, pero no tanto. Ni se aflija por los balotajes pues cada vez hay menos votos cautivos, y la gente de todos lados votará ideas y candidatos creíbles, de acuerdo a la exigencia de los tiempos.</p>
<p>Publicado en La Democracia</p>
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		<title>Acercando verdades I</title>
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		<pubDate>Thu, 22 Dec 2011 10:06:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Controversias]]></category>

		<category><![CDATA[Guillermo Seré Marques]]></category>

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		<description><![CDATA[Respuesta de Guillermo Seré a Luis Hierro López, sobre natalicio de los partidos fundacionales e hitos determinantes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/12/foto-sere.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1858" title="foto-sere" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/12/foto-sere-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Con el profesor Luis Hierro López me pasa como le pasó al cacique Medina, jugador de River pero hincha de Nacional. Al apreciado amigo desde la juventud se opone el enjundioso adversario político. Cuesta creer su nota en Búsqueda 1623 donde cuestiona nuestro natalicio y transcribe un babélico programa de 1881 traspolado a 1832, que atribuye ideas y acciones lesivas a los blancos. Hace tiempo que los costilla de bagual venimos mordiendo el freno frente a algunas aseveraciones hechas por los sangre de toro. El deseo de poner siempre el país por delante, dejó pasar  los disfrazados agravios en Carpintería o la campaña de echar la culpa de nuestros males a la herencia española, amén de la sistemática subliminal desprestigiando a los candidatos nacionalistas como la prédica de la 690 AM.<br />
Poniendo las cosas en su verdadero sitio, claro que las ideas vienen de antes de 1836. Las investigaciones y la tecnología han desnudado la pérfida historia oficial, demostrando como una minoría unitaria se impuso a fraude, sangre y fuego a la gran mayoría federal legada por Don José. Hasta entregaron la Banda Oriental a los portugueses para vencer al Prócer. Y como no podían conciliar los ideales republicanos con su realidad minoritaria, dividieron y subdividieron a la América española hasta monopolizar el poder. Así llegamos al paisito del 4/10/828 y cuando el primer presidente debió ser Don Juan Antonio, se impuso a Don Frutos y los cinco hermanos, con una constitución fratricida que permitía, desde Montevideo, nombrar los jefes políticos departamentales donde estaba la gran mayoría federal. Así surgen las tragedias de los &#8220;Martín Fierro&#8221; y durante 70 años fuimos la &#8220;tierra purpúrea&#8221; de entreveros sin fin. Con  elecciones más o menos limpias, ganaban los blancos, pero siempre se les excluyó con golpes cuarteleros o dictaduras vía Rivera, César Diaz, Venancio, Latorre, Santos, Tajes, Don Pepe, Terra, Baldomir y Bordaberry. Por lo contrario, ninguna patriada blanca fue por el poder, sino por la vigencia de garantías para todos.  Y ni hablemos de los genocidios de Paysandú y Paraguay. Ni de Salsipuedes.<br />
Por eso Don Manuel, ante la asonada institucional, tuvo que convocar el respaldo de una gran columna nacional el 10/8/836, creando la divisa blanca con la consigna &#8220;Defensor de las Leyes&#8221;. Y ya estamos festejando 175 años como blancos y 200 siguiendo las ideas artiguistas. Y, plasmando la idea de Oribe y Timoteo, los blancos de 1872, en otro gesto de patria para todos, se dan el nombre de Partido Nacional, abriendo las porteras a  quienes compartan sus ideales. Pero los blancos de siempre seguimos siendo la columna vertebral de este partido y, si se me permite una orgullosa jactancia, siendo el cerno mismo de la Patria. Con esa premisa, los blancos de hoy, vaya si le pusimos el hombro al querido paisito para salir de la dictadura y superar el satánico pacto del Club Naval. Y vaya si tendremos las porteras abiertas para recibir los desencantados de las utopías batllistas y socialistas, con el pragmatismo que nos hizo el partido más longevo del mundo y seguir con la vitalidad del primer día. Será literal realidad la afirmación de Wilson: &#8220;el país no tiene otro remedio que ser gobernado por el Partido Nacional&#8221;. Y por tiempo suficiente. Y dentro de 175 años otros blancos brindarán, siempre haciendo Patria.<br />
Un futuro promisorio, armonizando mayorías y minorías, supone que cada uno fundamente lo suyo y trate de convencer. Pero también supone corregir resabios de aquellas hegemonías salvajes, como que el fundador del Partido Colorado sea recordado en una avenida central de once kms. y el fundador del Partido Blanco, solo tenga una calle barrial de un km. O que se rebautizara a Nico Pérez en clara mojada de oreja al lugar donde se realizó el imponente desfile saravista en 1903. Por tanto, al destacado dirigente colorado Hierro López, le recuerdo un título muy vigente con la esclarecedora obra de Diego Fisher: ¡Que Toupet! Y al amigo Luis, el abrazo de siempre, porque lo cortés no quita lo valiente.<br />
Guillermo Seré Marques      Publicado en Búsqueda 1624 del 18/8/11</p>
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		<title>No, a una enseñanza de partido único</title>
		<link>http://www.patriada.com.uy/columnas-de-opinion/nacionales/no-a-una-ensenanza-de-partido-unico/</link>
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		<pubDate>Thu, 28 Jul 2011 12:08:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Nacionales]]></category>

		<category><![CDATA[Raquel Trobo]]></category>

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		<description><![CDATA[Enfoque de Raquel Trobo sobre la educación.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><div id="attachment_1829" class="wp-caption alignleft" style="width: 160px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/07/foto-trobo-raquel.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-1829" title="foto-trobo-raquel" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/07/foto-trobo-raquel-150x150.jpg" alt="Raquel Trobo" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Raquel Trobo</p></div></p>
<p>En primer lugar, corresponde que nos sinceremos: nos invade, en este momento, un cierto pudor, al comprobar que volvemos otra vez con el tratamiento de un tema, que hemos abordado muchísimas veces y para colmo &#8220;in extenso&#8221;.Pero no vemos otra manera de llamar la atención, sobre algo tan dramáticamente retorcido, como el camino que viene recorriendo el gobierno, en materia de educación, valores y en definitiva, cultura.</p>
<p>Para peor, ello ocurre a luz pública y sin que se haga, desde los actores correspondientes, el esfuerzo esclarecedor y exigente necesario, a fin de evitar la concreción de la conjura.</p>
<p>A tanta pertinacia desde arriba, corresponde igual porfía desde abajo, con  tal de  salvaguardar algo que configura  -además- un arrebato.</p>
<p>A ello vamos.</p>
<p>Si bien es cierto que las elecciones le dieron victoria a sectores de izquierda, vemos abusivo el desconocimiento de la otra mitad de la ciudadanía, nada menos que en la enseñanza, que debe impartirse con líneas políticas de participación nacional, no con visión de partido único.</p>
<p>Esta vez, nuestro reingreso al tema, viene por graves declaraciones efectuadas por la integrante del CODICEN, consejera Nora Castro.</p>
<p>En entrevista a la mencionada representante,  publicada por el matutino El País, el 17 de julio p/pdo. se puede leer el siguiente titular: &#8220;Me preocupa que se vea  a la educación, como solución a todos los problemas&#8221;</p>
<p>La primer reacción que nos provocó el texto, fue de desorientación ante el aparente menosprecio, por tal punto  básico, para la construcción de cada uno de los integrantes de la sociedad y, viniendo de alguien tan representativo.</p>
<p>Luego, internándonos en sus consideraciones, comprobamos que su ser interior y profundo se entrega a la misión que hoy le toca cumplir, con radicalismo político partidario (marxista) y la falta de apertura más absoluta, que es dable imaginar.</p>
<p>Es así, que desnuda su vehemencia ideológica, al aludir a las críticas que se vienen haciendo sobre la mala calidad comprobada, de la educación actual y rebate:</p>
<p>&#8220;En los siglos en que dominó la ilustración, nació una corriente de pensamiento que se conoció como el optimismo pedagógico (&#8230;).planteándose que los problemas sociales se originaban por la carencia de educación Y que en la medida que ésta se fomentaba, los males sociales, económicos y culturales, desaparecían; que la educación es algo que está asociado  indisolublemente al progreso y al desarrollo. Dicho así, sin profundizar, es muy atractiva la propuesta. Sin embargo, esta materia, por sí sola, no actúa aislada de otras políticas sociales (&#8230;) entonces, yo me preocupo, porque parecería, que en algunas corrientes dentro de la sociedad uruguaya, se está como volviendo al &#8220;optimismo pedagógico&#8221;</p>
<p>Se interna pues (Nora Castro) de un toque, a destronar incluso premisas de la Revolución Francesa, que precisamente encarnó este &#8220;optimismo pedagógico&#8221; según el cual: &#8220;Todo ser humano es educable; y por medio de la educación se pueden provocar los cambios sociales, políticos y económicos deseados&#8221;.</p>
<p>Claro que la posición -aparentemente de NC- es estrictamente basada en los dichos de Marx sobre aquella Revolución, a la que definió como: &#8220;un movimiento caracterizado por promover el individualismo extremo del ciudadano privado, y la consagración de la propiedad privada absoluta, con lo que no ha aportado nada a la superación de la alienación humana&#8221;</p>
<p>Realizamos las anteriores citas, a fin de demostrar el marxismo de la consejera y comprender esta visión totalitaria, como natural consecuencia.</p>
<p>Aunque también cabe afirmar que Castro, se apoya en el pensador Antonio Gramsci (creador del Partido Comunista Italiano), el que recoge admiración especial, de quienes profesan esta corriente de opinión y ejercen tareas de gobierno educativas.</p>
<p>Es que, para Gramsci, el problema escolar se halla conectado con la relación neurálgica que existe entre pedagogía y política, tal y como la elaboró en su concepción central de hegemonía.</p>
<p>Así, sostenía, que:&#8221;Crear una nueva cultura, no significa hacer sólo individualmente descubrimientos originales, sino también, y especialmente, difundir críticamente verdades ya descubiertas, socializarlas, por así decirlo, y por lo tanto convertirlas en base de acciones vitales, elementos de coordinación y de orden intelectual y social&#8221;. Acentuando asimismo: &#8220;Que una masa de hombres sea conducida a considerar unitariamente el presente real, es un hecho filosóficamente mucho más importante y original, que el hallazgo por parte de un genio filosófico, de una nueva verdad, que se conserve como patrimonio de pequeños grupos intelectuales&#8221;.</p>
<p>Masificar entonces, para luego nutrir las mentes de la masa, con estos lineamientos ideológicos: es decir, hacia donde nos está llevando el gobierno en la materia.</p>
<p>Finalmente, cuando NC, en sus declaraciones, hace referencia concreta a los  valores y la cultura, dice que: &#8220;es muy manido en estos tiempos el tema del respeto y los valores&#8221; y agrega &#8220;los valores cambian, no existen valores universales&#8221; en lo que es un decir, que deliberadamente genera confusión.</p>
<p>Si bien los valores cambian, hay actitudes fundamentales e inevitables a cumplir, si se quiere gozar de una sociedad cultivada y ordenada libremente. Es básico para concretar un oficio o una carrera, que los educandos estudien con atención las materias para comprenderlas y que guarden respeto a maestros y profesores cuando están en clase, cumpliendo la misión de despejar dudas en el alumnado. Esto no pertenece a época alguna; es un requerimiento elemental.</p>
<p>Sin embargo, no es el clima con que se cuenta en las aulas, hoy día, no siendo ello casual, ni por culpa de los niños.</p>
<p>Véase que nada tienen de antojadizas nuestras conclusiones, Castro viene aplicando un método (el marxismo gramsciano) que colide, con la libertad de pensamiento que debe caracterizar a nuestras instituciones.</p>
<p>La consejera es dueña de pensar como le guste, pero no son de recibo los implantes de su inclinación ideologizada, en un país, cuya filosofía no se encuadra en esos parámetros que, por definición, resultan excluyentes de cualquier otro.</p>
<p>¿Es que lo vamos a seguir permitiendo?</p>
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		<title>Football manipulado.</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Jul 2011 12:08:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Nacionales]]></category>

		<category><![CDATA[Fernando Patrón]]></category>

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		<description><![CDATA[Análisis de Fernando Patrón sobre deporte y política.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En una entrevista que se le realizara al DT de la Selección Uruguaya de Football, Maestro Oscar Wáshington Tabárez en el pograma radial&#8221;Hora 25&#8243;de CX 12 Radio Oriental,antes de viajar al Mundial de Sudáfrica 2010,se le consultó sobre dos encuestas de opinión.<br />
Una de ellas ,indicaba que el 57% aprobaba su gestión como seleccionador nacional y otra ,revelaba en un gran porcentaje que Sudáfrica clasificaría para la segunda fase del campeonato.<br />
El Entrenador  reconoció haber logrado  importantes objetivos deportivos más allá de la clasificación de Uruguay al Mundial de Football,pero refiriéndose a la encuesta que asignaba la clasificación de Sudáfrica a la Segunda Fase ,respondió que &#8220;las estadísticas se dan vuelta,así ocurre en el football como en todos los órdenes de la vida, incluída la política:aquí siempre ganaban las elecciones ciertos Partidos,pero se dio vuelta la historia&#8221;.<br />
Al Maestro Tabárez se le consulta sobre encuestas de opinión y responde sobre estadísticas ,ingresando en una confusión conceptual, demostrando falta de comprensión oral ;no diferenciando entre encuestas de opinión y estadísticas ,y en consecuencia agrega un pretendido ejemplo no deportivo.<br />
Este desconcepto es poco creíble en un maestro y seleccionador nacional, pero sí esperado de quienes aún no han comprendido que deberían limitar su proselitismo político cuando cumplen funciones en nuestra representación.<br />
De lo contrario, contribuyen a completar el cuadro totalitario en los medios de comunicación, al que nos han acostumbrado militantes encubiertos de la Fuerza Política  que -según Tabárez -cambió la historia electoral.</p>
<p>Durante el Mundial de football en Sudádrica, el Gobierno instaló una pantalla gigante en la nueva Sala del SODRE ,anunciando su intención que el partido Uruguay-Holanda sea una fiesta popular,cuando esa sala no admite más de dos mil personas.Evidentemente no se procuraba apoyar a la Selección ni al pueblo,más bien realizar campaña política mostrando la culminación de una nueva obra que el Frente Amplio no comenzó.<br />
En la Sala se reunieron jóvenes con el Presidente Mujica coreando&#8221;¡Olé  Olé,Olé,Pepee,Pepee!&#8221;<br />
Al Periodista Deportivo Roberto Moar,cuando por TV. trasmitía<br />
Uruguay-Ghana y se proyectaban imágenes de Mujica ;se le ocurrió decir que&#8221;se están obteniendo imágenes del querido Pepe&#8221;(refiriéndose al Presidente Mujica ), a lo que el Comentarista Dr.Da Silveira agregó &#8220;..que influyó con sus atildados consejos a los jugadores&#8221;.                                                                                El jueves 8 de julio de 2010,antes de aquél partido contra Holanda y al anunciarse el merecido homenaje a la delegación uruguaya , Equipos Mori publica una encuesta indicadora que el Presidente Mujica contaba con un nivel de aprobación del 71% luego de que en mayo del mismo año, ese nivel era del 63%, con un rechazo del 11%;todo ello, mientras aumentaba dos veces consecutivas el precio de la carne en un par semanas  y Tabaré Vázquez era designado Asesor del FMI .                                                                                                                                              El recibimiento con el merecido homenaje en el Palacio Legislativo,una vez más fue aprovechado por esos militantes frenteamplistas encubiertos y Mujica expresando que estamos más unidos que nunca.<br />
Negaron la Unidad del Obeliscazo de noviembre 1983 con una razón lógica:propiciar el olvido popular de que su Fuerza Política -violando aquella proclama del Obelisco- concurrió a pactar la impunidad al Club Naval en agosto de 1984,asignando más importancia a la ventaja electoral obtenida de aquél Pacto ,que a la defensa de los Derechos Humanos.<br />
Luego  escuché a Constanza Moreira que el triunfo de la Selección fue &#8220;un logro por la autoestima afianzada por Mujica en la población&#8230;&#8221;y recientemente al Ministro del Interior Bonomi ,afirmar que el país está bien porque Uruguay clasificó en el 4º puesto del Mundial ,Peñarol fue a la final de la Libertadores y Nacional llegó a la Semifinal en el período anterior.</p>
<p>Tabárez parece ser politólogo,Sebástián Abreu -ya ha realizado propaganda para ANTELy el PLA N CEIBAL-es Conductor en un nuevo Programa Televisivo llamado &#8220;Noche de locura&#8221; donde pude ver un culto a Mujica hablando como un predicador e increíblemente valorado por los jugadores entrevistados como una persona con elevados valores morales y Diego Forlán previo a la Copa Sudamericana publica en la red social Twitter su foto con el Presidente Mujica(¿no existieron jugadores que publicaron sus fotos con otros Presidentes en Sudamericanos anteriores?)<br />
Así fabrican ídolos ,los usan y luego,¿quién no creerá en lo que el ídolo recomiende?<br />
De seguir así,Tabárez,Abreu, Forlán y algún otro,más tarde o más temprano nos aconsejarán sobre nuestro voto para las elecciones del 2014.<br />
¿Y la esperanza de los jóvenes que trabajan  y  estudian para ser Periodistas Deportivos ,Politólogos,Entrenadores Deportivos , Deportistas de variadas e ignoradas disciplinas o Conductores de TV;cuando observan que son excluídos por estas injusticias de publicidad explotadas por personas para nada preparadas y con un fin netamente contracultural y proselitista?<br />
Peor aún soportar a la Senadora y Primera Dama Topolansky quejarse de que el Frente Amplio carece de un órgano de Prensa  y que ésta miente cuando todos sabemos que los &#8220;programas de actualidad&#8221;en TV,la  audición radial del Presidente Mujica M-24 y los quioscos abarrotados de literatura frenteamplista a quién responden.<br />
¿Por qué estas actitudes son aceptadas tácitamente, aplaudidas y hasta promocionadas?                                                                                                                      Porque se nos ha condicionado durante décadas para que nuestro razonamiento no las descubra  y menos aún visualice el terreno cultural labrado cuidadosamente para que admita una sola semilla.<br />
La Sociedad se encuentra sometida en este terreno y nuestro Partido también con ella.</p>
<p>He escuchado que debemos abrirnos y adaptar nuestro lenguaje.¿Qué se incluye en esto?¿El reconocimiento a la situación  o simplemente estar presentes en esas parcelas totalitarias?<br />
No basta con ello, no es asunto de lenguaje, distancia o la dimensión de nuestra apertura; más bien se debe preparar la militancia  para el inmediato fin de remover ese terreno y penetrar sus parcelas.<br />
Los militantes que relacionan al Partido con la Sociedad y viceversa,deben ser escuchados,enseñados y apoyados en su tarea;para que la puedan cumplir en forma coordinada y autónoma , de tal forma que quienes integran cuadros orgánicos partidarios y representativos de gobierno, estén liberados a fin de cumplir eficientemente sus deberes.<br />
Entonces me pregunto por el propósito de convocar  Legisladores, Intendentes,Ediles,Concejales,Alcaldes y Directores de Entes para repaldar determinada candidatura sectorial que realiza una gira política pensando en el 2014.¿Se pretende que cumplan funciones electorales desde sus cargos,hecho que tanto hemos criticado a los gobiernos desde la oposición?<br />
He asistido como invitado a Congresos donde reconociéndose que la situación en que nos encontramos es cultural, se adoptan soluciones electorales desmotivadoras de la militancia.<br />
La impresión recibida aparenta que debiéramos realizar o ya haber realizado las mismas acciones electorales que ejecutamos previas a las internas y en algunos casos hasta conocer nuestros candidatos a las Intendencias.<br />
Cada tarea tiene su tiempo y prioridad  o en términos de estrategia ,su fase.<br />
¿Y el terreno (que es la situación cultural en que nos encontramos),y la Estrategia Partidaria correspondiente?</p>
<p>Fernando Patrón</p>
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		<title>La visión geopolítica de Artigas</title>
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		<pubDate>Tue, 21 Jun 2011 14:01:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Bicentenario 1810 - 1811]]></category>

		<category><![CDATA[Ramiro Podetti]]></category>

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		<description><![CDATA[ Esclarecedora disertación del profesor Ramiro Podetti, efectuada con motivo de un nuevo aniversario del natalicio del Prócer el 19/6/11 en el club Soriano y como aporte a la conmemoración del Bicentenario.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/06/foto-podetti-21.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1826" title="foto-podetti-21" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/06/foto-podetti-21-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a></p>
<p><strong>J. Ramiro Podetti</strong><br />
<strong>La Historia como &#8220;actualidad histórica&#8221; y como &#8220;geografía viva&#8221;</strong><br />
Agradezco a las autoridades de la Federación de Residentes del Interior en Montevideo el<br />
honor que me han hecho, al invitarme a hacer algunas reflexiones en el aniversario de Artigas;<br />
al Club Soriano que nos hospeda esta tarde, y por supuesto al querido amigo y compañero<br />
Guillermo Seré, a cuyo entusiasmo se debe la creación de la asociación &#8220;Patriada por la<br />
Historia&#8221; a la que pertenezco, lo mismo que varios queridos amigos que están hoy aquí, y que<br />
ha colaborado en la organización de este evento.<br />
No soy especialista en historia uruguaya, tampoco en Artigas, ya que mi dedicación, en lo que<br />
hace a la Historia, son las misiones jesuítico-guaraníes, pero acepté el desafío por el atractivo<br />
especial que para mí tiene, como &#8220;argentino oriental&#8221; (o &#8220;uruguayo occidental&#8221;, como también<br />
me gusta definirme), la figura de Artigas. Y porque como hijo intelectual de Alberto Methol<br />
Ferré, creo que es muy difícil entender la actualidad ocultando o ignorando el pasado (así<br />
como el pasado solo se comprende desde la actualidad). Y desde esa forma de entender la<br />
Historia, creo que Artigas tiene mucho para decirnos. Esa idea de &#8220;actualidad histórica&#8221;, dicho<br />
sea de paso, que Methol empleaba mucho, encierra una riqueza, teórica y metodológica, que<br />
va más allá del sentido inmediato que ofrece, y tal vez tengamos pendiente estudiarla a fondo,<br />
como otras ideas e intuiciones con que articulaba su discurso.<br />
Y es otra herencia de las enseñanzas de Methol la que me interesa también recordar hoy, la de<br />
tratar siempre de pensar los hechos, presentes y pasados, desde la lógica de los grandes<br />
espacios. Es decir, evitar, en Historia lo mismo que en política, las visiones que solía llamar<br />
aldeanas o parroquiales.<br />
Y para pensar y tratar de entender la Historia desde los espacios en que transcurre, es<br />
importante tener siempre el mapa a la vista. Por eso les agradezco que hayan traído este mapa<br />
de América del Sur. Porque la historia no acontece en el aire, sino en el suelo, y el suelo<br />
determina muchas cosas. Eludimos el riesgo de una excesiva abstracción cuando nos<br />
obligamos a recrear los acontecimientos contemplando las regiones, los ríos, las relaciones<br />
respectivas de todas entre sí, etc.; es decir, mirando el mapa.<br />
Cuando somos capaces de ver a la historia como &#8220;historia con el suelo&#8221;, entrevemos con<br />
mayor claridad su sentido, que la convierte en algo así como una &#8220;geografía viva&#8221;. Es decir, una<br />
geografía que cambia según las intervenciones humanas, no solo por el trazado e institución<br />
de fronteras, sino por el uso que se haga del territorio, de los ríos, por las redes de caminos y<br />
ferrocarriles, por la construcción de ciudades y puertos, y los lugares en que éstos se<br />
emplazan, etc. Por ejemplo, una buena síntesis del Uruguay histórico, concebida desde la<br />
geografía, es para mí la de Washington Reyes Abadie, Tabaré Melogno y Oscar Bruschera, al<br />
 Versión de la exposición realizada en el Club Soriano, Montevideo, el 19 de junio de 2011, con motivo del aniversario del nacimiento de José Artigas, organizado por la Federación de Residentes del Interior en Montevideo (FRIEM) y la Asociación Patriada por la Historia.<br />
1<br />
<strong><br />
Entender al Uruguay, como &#8220;pradera, frontera y puerto&#8221;.</strong> Justamente las tres grandes<br />
determinaciones geográficas de la conformación del Uruguay.<br />
Por estas razones le propuse al doctor Álvaro Molinari, quien tuvo la amabilidad de<br />
contactarme para transmitirme la invitación de FRIEM, que recordáramos a Artigas a través de<br />
un tema que me resulta estimulante, como es el Protectorado de los Pueblos Libres, la mayor<br />
concreción de la visión geopolítica de Artigas. &#8220;Geopolítica&#8221; es una palabra que no perteneció<br />
al vocabulario de los hombres de la independencia, pero es legítimo usarla, basta que la<br />
pensemos como mirar la historia desde el punto de vista de la Geografía, o incluyendo la<br />
Geografía en el conjunto de las explicaciones que intentamos ordenar para la comprensión de<br />
los hechos. Con ese título, que tal vez suene un poco pomposo, &#8220;Geopolítica de Artigas&#8221;,<br />
estamos tratando de decir: analicemos lo que hizo Artigas, sus decisiones, sus ideas, sus actos,<br />
desde la geografía del cono sur sudamericano.<br />
Por supuesto que esta visión puede encontrarse en sus acciones y en diversos documentos<br />
desde 1811; pero la Unión de los Pueblos Libres condensa todo eso de un modo superior.<br />
Porque muestra que Artigas no estaba pensando solamente en sostener la autonomía de la<br />
Provincia Oriental frente al grupo centralista porteño, sino que tenía un determinado modo de<br />
concebir la organización política que debía reemplazar al colapsado imperio español, diferente<br />
de la del grupo centralista, y que podía y debía proyectarse sobre el conjunto de la región.<br />
Es decir, no se trataba solo de defender una idea distinta en y para la Provincia Oriental. Había<br />
otra ambición, otra aspiración. En primer lugar porque las fronteras del territorio no existían<br />
del modo en que existen ahora, y había una integración natural y amplia con las provincias<br />
argentinas ribereñas del Uruguay y el Paraná, con el mundo guaraní misionero e incluso la<br />
frontera trazada y existente, con el Imperio del Brasil, era socialmente una amplia franja de<br />
contornos variables y de gran intercomunicación. Pero sobre todo, porque para Artigas se<br />
trataba no solo de definir institucionalmente el Uruguay, se trataba de definir<br />
institucionalmente a América del Sur.<br />
<strong>I. La Unión de los Pueblos Libres desde la actualidad histórica</strong><br />
Como reiteró hasta el cansancio Methol, este asunto, que está en la raíz misma del Uruguay<br />
como entidad política, está desde hace veinte años nuevamente entre nosotros. ¿Qué asunto<br />
es ése? El de la inserción del Uruguay en su región, es decir, no solo sus relaciones con el resto<br />
de los países del área, sino también el del papel que aspira a cumplir en ese proceso complejo,<br />
y de larga duración, que es y será la integración sudamericana. Luego de un siglo y medio en<br />
que los sudamericanos nos dimos la espalda, porque nuestro horizonte de relacionamiento<br />
principal estaba más allá del océano, y la independencia resultó en sustituir a España por otras<br />
metrópolis -Inglaterra en lo económico y Francia en lo cultural-, descubrimos que era un poco<br />
insólito ese darnos la espalda, que era necesario más bien buscar el camino de la cooperación<br />
y la integración.<br />
Lo que quisiera decir al respecto es que el Uruguay, en varios sentidos, puede considerarse el<br />
&#8220;padre&#8221; de una concepción articuladora del cono sur americano, ya que desde su territorio<br />
surgió una de las primeras iniciativas constitutivas de ese espacio, casi simultáneamente con la<br />
2</p>
<p>otra, surgida desde Buenos Aires, pero fundada a su vez en una doctrina que tenía como base<br />
las soberanías particulares de los pueblos, llamados por eso &#8220;pueblos libres&#8221;.<br />
Enseguida vamos a detenernos un poco en qué significa eso de la &#8220;soberanía particular&#8221;, y el<br />
por qué de esa necesidad de adjetivar a los pueblos como &#8220;pueblos libres&#8221;, pero quisiera<br />
señalar desde ya, que desde nuestra &#8220;actualidad histórica&#8221;, la iniciativa del Protectorado de los<br />
Pueblos Libres, o Unión de los Pueblos Libres, tiene mucho para decirnos hoy. Porque<br />
nuevamente no se trata de encerrarnos en el territorio uruguayo para pensar nuestra situación<br />
y nuestro destino, sino de ser capaces de pensar, desde aquí, el conjunto de la región y tener<br />
en claro nuestra propia idea acerca de cómo debe ser la unión sudamericana, para actuar en<br />
consecuencia.<br />
Quiero reafirmar que Artigas tiene mucho que decir, creo, a los uruguayos y a los<br />
sudamericanos de 2011. No estamos entonces esta tarde aquí para rendir un homenaje a<br />
alguien cuyas ideas o cuyo legado, más allá que sean muy respetables, se agotaron en su<br />
propia época. Porque muy bien podría ser ése el caso, y no estaría mal por supuesto. Se lo<br />
podría recordar como fundador del federalismo, por ejemplo, pero creer que eso pertenece a<br />
un ciclo histórico terminado, y tan lejano, que no tiene nada que ver con nuestro mundo actual<br />
de internet, celulares, ceibalitas y la PC compitiendo con la TV, etc.<br />
Yo creo que no es el caso, que Artigas tiene una sorprendente actualidad, y que sus ideas, muy<br />
en especial el concepto subyacente a la Unión de los Pueblos Libres, nos interpela a los<br />
uruguayos y a los sudamericanos de 2011, nos convoca y provoca a ser ambiciosos, a no<br />
quedarnos encerrados en la aldea, a pensarnos proyectados sobre todo el espacio<br />
sudamericano, y a través de él, sobre el mundo.<strong><br />
II. La Unión de los Pueblos Libres desde la geografía viva<br />
II.1 La geografía del cono sur: el papel de Tucumán y del área guaraní misionera</strong><br />
El cono sur es una península de Sudamérica. Es decir, no ocupa el centro del continente ni es<br />
territorialmente su masa principal, como se percibe fácilmente mirando el mapa. Si se lo pone<br />
al revés se advierte mejor ese carácter &#8220;peninsular&#8221; que tenemos los del sur. Sin embargo, en<br />
un aspecto puede considerarse como la zona más importante. Ese aspecto es el del clima; los<br />
&#8220;sudamericanos del sur&#8221; -doblemente &#8220;sureños&#8221;- vivimos en la única parte del subcontinente<br />
que posee clima templado y frío sin altura, en contraste con el resto, que está íntegramente<br />
dentro de la franja tropical del planeta. Aunque el clima tropical, al tropezar con la altura de<br />
los Andes, produzca también climas fríos, y no casualmente las mayores civilizaciones<br />
americanas originarias estuvieron radicadas en territorio andino. Porque hay una regla<br />
mundial que tiene solo dos excepciones, antes del mundo moderno: la civilización se ha<br />
desarrollado sobre climas fríos y templados. Por supuesto eso es hoy mucho menos<br />
importante, porque la tecnología ha permitido responder satisfactoriamente a la mayoría de<br />
los desafíos que plantea el clima tropical, pero los hechos que estamos evocando acontecieron<br />
hace doscientos años.<br />
2<br />
Vamos a comenzar entonces haciendo una descripción somera de la geografía del cono sur.<br />
Bolivia, Paraguay y Argentina ocupan la porción central del cono, con Chile en el borde del<br />
Pacífico y Uruguay, Río Grande do Sul, Santa Catalina y Paraná, en el borde del Atlántico. Para<br />
precisar un poco más la geografía sobre la que se va a desplegar la mirada artiguista, es bueno<br />
que hagamos una somera presentación de las grandes regiones argentinas:<br />
<strong>1) El cerno. </strong>Le tomo prestada a Guillermo Seré esta palabra, el &#8220;cerno&#8221;, que él suele usar en<br />
nuestras tertulias de los sábados en el Chez Piñeyro, para referirse a aquellos aspectos de<br />
nuestra historia que representan el núcleo de las tradiciones rioplatenses y orientales. El cerno<br />
alude al &#8220;corazón&#8221; de la madera, el centro duro del tronco, en el árbol. En este caso la voy a<br />
usar para referirme a lo que para mí es el &#8220;corazón&#8221;, el núcleo argentino, la provincia de<br />
Tucumán. Me refiero al Tucumán del período español, cuyas ciudades principales eran San<br />
Miguel de Tucumán, Córdoba de la Nueva Andalucía y Santiago del Estero.<br />
Destaco dos condiciones principales de este &#8220;cerno&#8221; de la Argentina:<br />
(1) En primer lugar, es la zona de encuentro, en la ocupación española del imperio incaico, de<br />
los dos frentes de avance que partieron del centro andino y costero peruanos, Cusco y Lima<br />
(porque la Argentina se fundó desde el Perú y desde el Paraguay, no desde España<br />
directamente, fuera de la fracasada expedición de Mendoza. Como solía decir Methol, antes<br />
de ser argentinos fuimos peruanos y paraguayos). Uno de esos frentes ingresó en el actual<br />
territorio argentino desde el norte, por tierra, y el otro lo hizo desde el oeste por mar, a través<br />
de Chile. Desde Chile se fundaron Mendoza, San Juan y San Luis, y desde el Perú se fundaron<br />
Salta, Santiago del Estero, Tucumán y Córdoba.<br />
Es decir, y así lo fue durante todo el período español, se trata del espacio donde se<br />
interconectan el interior andino y subandino sudoriental, con Chile y el Pacífico. Y para valorar<br />
este hecho es necesario no olvidar que la Sudamérica española fue una Sudamérica vertebrada<br />
desde el Pacífico, no desde el Atlántico. Para nosotros, al menos durante los siglos XVI, XVII y<br />
buena parte del XVIII, al Pacífico ya era entonces el océano principal. Hoy lo es merced al<br />
extraordinario crecimiento del Asia oriental, y se lo ve como una novedad, pero en rigor para<br />
los hispanoamericanos no lo es, al menos no totalmente. Porque el Pacífico era un &#8220;lago<br />
español&#8221;, a diferencia del Atlántico, donde España debió sufrir desde muy temprano la<br />
competencia holandesa e inglesa, y porque el Atlántico era fundamentalmente la vía<br />
portuguesa al Asia.<br />
(2) En segundo lugar, es la zona que proporcionaba el<strong> único camino terrestre </strong>entre el Atlántico<br />
y el Pacífico en Sudamérica. Y estoy aludiendo a un rasgo clave de la geografía sudamericana:<br />
el hecho de que su poblamiento, todavía en 2011, es un poblamiento concentrado en franjas<br />
costeras de 200 a 300 kilómetros (salvo justamente en el cono sur). La masa continental<br />
sudamericana está dividida por la Amazonia, el Mato Grosso y el Chaco, que es una masa<br />
selvática y boscosa -la superficie mundial de mayor proporción fluvial por kilómetro cuadradode<br />
clima tropical, que aun tiene tasas demográficas bajísimas, un verdadero vacío poblacional.<br />
Durante el período español, todo eso fue apenas objeto de exploración, pero jamás objeto de<br />
ocupación, no ya de poblamiento ni de caminería, ni siquiera de navegación fluvial regular.<br />
4</p>
<p>Pongo por caso el deliberado intento, iniciado por Hernandarias, pero continuado por un siglo<br />
y medio, de unir Asunción con Potosí (el gran plan de Hernandarias era establecer un camino<br />
entre Potosí y Santa Catalina, convirtiendo a Asunción en el centro natural de toda la región) y<br />
que fracasó reiteradamente, porque el Chaco -y los guaycurúes, muy bien adaptados al clima<br />
chaqueño- hicieron imposible la empresa. De modo que Córdoba y Tucumán no eran solo la<br />
unión entre Chile y el Alto Perú, sino también la unión entre el Paraguay y el Alto Perú.<br />
Y finalmente, la región de Córdoba, Santiago del Estero y Tucumán eran el nexo entre el Alto<br />
Perú y el puerto atlántico de Buenos Aires; en ese sentido fueron el camino de la plata de<br />
Potosí, que contrabandeada o no, terminó dando su nombre al Río de la &#8220;Plata&#8221;.<br />
Por supuesto, no casualmente el primer Obispado, dentro del actual territorio argentino, se<br />
erige en la ciudad de Santiago del Estero -luego se va a trasladar a Córdoba-; no casualmente<br />
la Universidad se funda en la ciudad de Córdoba. Y no casualmente el fundador de Córdoba,<br />
Jerónimo Luis de Cabrera, se encuentra con Juan de Garay, camino de la segunda fundación de<br />
Buenos Aires, sobre el río Paraná, a la altura de la actual Santa Fe.<br />
Los caminos, junto con las ciudades, son los instrumentos de dominio y &#8220;apropiación&#8221; de la<br />
tierra. De modo que puede entenderse cómo Córdoba y Tucumán fueron la &#8220;encrucijada&#8221;<br />
fundamental del cono sur durante el período español. Por allí se conectaban los dos océanos, y<br />
reitero que es lo que permitía unir el sur altoperuano, donde estaba la segunda minería de<br />
plata más importante de América, luego de la mexicana, con el océano. El río de la Plata es<br />
como si dijéramos hoy el &#8220;río de dólares&#8221;, porque la plata era la moneda de la época, y era<br />
moneda de verdad, moneda no fiduciaria, no como la moneda de papel que usamos ahora. La<br />
integración del Alto Perú al virreinato del Río de la Plata se explica justamente por las<br />
facilidades y ventajas del camino &#8220;tucumano-cordobés&#8221;.<br />
<strong>2) La puerta del este.</strong> La segunda región importante del cono sur es Buenos Aires. Inicialmente<br />
concebida simplemente como puerta/o de la tierra. Pero tenía, como &#8220;puerta/o&#8221; muy bajo<br />
valor; nunca fue propiamente un puerto sino hasta el de Eduardo Madero a fines del siglo XIX.<br />
¿Qué le dio valor a esta región, cuyo puerto era bastante inútil, a la verdad? Conocemos la<br />
historia, porque algo similar le sucedió al Uruguay. En el caso bonaerense, aun antes que<br />
Hernandarias, Juan de Garay en 1580 trae ganados para su reproducción que van a poblar la<br />
pampa. Y promediando el siglo XVIII aumentó vertiginosamente la demanda de subproductos<br />
ganaderos: primero de cueros y luego de tasajo para raciones marineras y de las haciendas con<br />
trabajo esclavo brasileñas y caribeñas. Eso hizo que el interés por el ganado fuera más allá que<br />
el propio consumo, y se descubrió que el mal puerto de Buenos Aires tenía en su &#8220;patio del<br />
fondo&#8221; la primera &#8220;minería de ganado&#8221; de América. La pampa húmeda será el &#8220;Perú&#8221; de los<br />
siglos XIX y XX, y la razón de algunas de nuestras fortunas y también de algunas de nuestras<br />
desgracias.<br />
3) La puerta del oeste. La tercera región argentina que debemos considerar es Cuyo. Es la<br />
puerta del Pacífico, sobre cuya importancia ya hablamos. No es una casualidad, por supuesto,<br />
que el ejército con que se pretende dar la batalla decisiva sobre el poder español en América<br />
salga por esa puerta.<br />
5</p>
<p><strong>4) El litoral interno.</strong> Tanto o más importante que la &#8220;puerta del oeste&#8221; son Corrientes, Entre<br />
Ríos y Santa Fe, curioso &#8220;litoral interior&#8221;. Curioso porque el Diccionario de la Real Academia<br />
define &#8220;litoral&#8221; como (1) perteneciente a la orilla o costa del mar, y (2) costa de un mar, país o<br />
territorio. Sólo en Argentina, Paraguay y Uruguay, es (3) &#8220;la franja de tierra al lado de los ríos&#8221;.<br />
Desde su estricto sentido, el &#8220;litoral&#8221; debió haberse atribuido a Buenos Aires. Lo cual habla<br />
elocuentemente sobre el rol de las provincias que aun se siguen llamando &#8220;litorales&#8221; en<br />
Argentina, cuando son mediterráneas, no litorales. Fueron las provincias que &#8220;llevaban&#8221; la<br />
costa oceánica al interior del continente, y por eso en torno a ellas se van a librar la mayoría de<br />
las batallas de las guerras civiles rioplatenses, y la principal guerra fratricida acometida en<br />
Sudamérica, la trágica y lamentable Guerra del Paraguay.<br />
Resumiendo, Tucumán-Córdoba resultan así el principal cruce de caminos del cono sur durante<br />
el período español: es la unión del norte peruano con el oeste chileno y con el litoral<br />
santafesino, a través del cual conecta a Asunción con Charcas y el Perú, y es la última (o la<br />
primera, según se vea) ciudad en el camino real de Lima a Buenos Aires.<br />
A los efectos del Protectorado, una primera observación, entonces: la conexión con Córdoba<br />
representaba mucho desde la lógica de construcción de un estado en el cono sur. Era<br />
mantener y sostener ese papel articulador en el nuevo estado que se construyera; para la<br />
Provincia Oriental, del mismo modo que para el Paraguay, para el &#8220;litoral&#8221; argentino, para el<br />
Alto Perú, era vital, desde un concepto &#8220;terrestre&#8221;, &#8220;interior&#8221;, no &#8220;portuario&#8221; (o porteño), del<br />
territorio, la conexión con el núcleo cordobés-tucumano.<br />
II.2 Significado del área guaraní-misionera<br />
Para seguir con la geografía viva del cono sur debemos salir, en parte, de lo que es<br />
actualmente el territorio argentino, y considerar lo que podemos denominar no solamente el<br />
Paraguay, sino más ampliamente el &#8220;área guaraní-misionera&#8221;. Pero antes de ir a eso, quisiera<br />
decir algo sobre las &#8220;capas&#8221; o &#8220;fases&#8221; de conformación del Uruguay moderno.<br />
Los tres Uruguay: La percepción corriente del uruguayo hoy es que el Uruguay tiene dos<br />
grandes &#8220;capas históricas&#8221; superpuestas, la Banda Oriental y la República Oriental del Uruguay.<br />
O sea, una primera &#8220;capa&#8221; es el Uruguay criollo, o de la Patria Vieja, y una superpuesta, en el<br />
sentido que tapó a la otra, el Uruguay inmigrante y moderno. Esta visión, si bien responde en<br />
gran medida a la realidad, oculta sin embargo que existió otro Uruguay antes de su aparición<br />
como &#8220;Banda Oriental&#8221;, una primerísima &#8220;capa&#8221;. Se trata de la &#8220;Provincia del Uruguay&#8221;, con<br />
ese nombre, aunque abarcando una extensión territorial más amplia que la actual, y con su<br />
centro en el interior norte y no en la costa, lo cual no es un dato menor.<br />
La &#8220;Provincia del Uruguay&#8221; es la obra o resultado de un acuerdo, de un pacto, realizado en<br />
1626, en el que intervinieron Francisco de Céspedes, en su calidad de Gobernador de Buenos<br />
Aires; san Roque González, en su carácter de superior de las Misiones dentro de la Provincia<br />
jesuítica del Paraguay; y Santiago Ñeazá, como cacique-gobernador (según la terminología<br />
jesuítica) o cacique principal de la zona costera del alto y medio Uruguay. Se trata de un pacto<br />
del mismo tipo de los que dieron origen a la fundación de la mayoría de las ciudades guaraníes,<br />
mediante el cual los guaraníes aceptaban &#8220;reducirse&#8221; a cambio de quedar libres de la<br />
6</p>
<p>encomienda y de todo tributo por diez años, exención tributaria que con frecuencia se<br />
extendió a veinte años. Y no se sorprendan si digo &#8220;ciudades&#8221;, porque para la escala de la<br />
región, lo que habitualmente llamamos &#8220;pueblos&#8221;, &#8220;misiones&#8221; o &#8220;reducciones&#8221;, fueron<br />
verdaderas ciudades. Baste mencionar que hacia 1760, Yapeyú superaba los diez mil<br />
habitantes; es decir, duplicaba a Montevideo en población. La expresión &#8220;reducirse&#8221;, entonces,<br />
no solo alude a reconocer la soberanía del rey de España, sino a pasar de vivir en numerosas<br />
aldeas dispersas territorialmente, a núcleos urbanos de la escala que acaba de aludirse, que<br />
oscilaba entre 3.000 y 10.000 habitantes.<br />
Para realizar este acuerdo, el superior de las Misiones y el cacique gobernador navegaron el río<br />
Uruguay desde Concepción, capital de las Misiones, hasta Buenos Aires, donde Santiago Ñeazá<br />
-ojalá algún día hagamos justicia histórica a este hombre, que tuvo su parte en la<br />
conformación histórica del Uruguay- fue recibido con los honores correspondientes, parada<br />
militar incluida, en el Fuerte y Plaza Mayor de Buenos Aires, por el gobernador Francisco de<br />
Céspedes. Les cuento que Santiago Ñeazá viajaba apoderado por todos los caciques del alto y<br />
medio Uruguay para este acuerdo; y que cuando algún tiempo después Céspedes intentó<br />
designar corregidores españoles en los pueblos del Uruguay, la misma asamblea de caciques<br />
conminó al gobernador a enviarlos de regreso a casa so pena de levantarse todos contra el<br />
poder español. Céspedes, que no era zonzo, advirtió rápido su error y retiró rápidamente a los<br />
tales corregidores.<br />
Este pacto estuvo respaldado por un documento de fuerza legal, que podría considerarse bien<br />
como el documento fundador de la &#8220;provincia del Uruguay&#8221;. El reconocimiento de que esta<br />
amplia región del alto y medio Uruguay era llamada &#8220;Provincia del Uruguay&#8221; lo podemos<br />
encontrar también en un libro editado en Madrid en 1639, donde la &#8220;provincia del Uruguay&#8221;,<br />
además de ser parte del contenido, aparece nada menos que en el propio título, aunque se lo<br />
suela citar mal. Me refiero a un libro escrito por el jesuita peruano Antonio Ruiz de Montoya,<br />
que junto con el paraguayo san Roque González pueden ser considerados como los &#8220;padres<br />
fundadores&#8221; de las misiones, junto a grandes caciques guaraníes como Arapizandú, Roque<br />
Maracaná o Santiago Ñeazá, y cuyo título es &#8220;Conquista espiritual de las provincias del<br />
Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape&#8221;.<br />
Recuerdo esto porque la virtual &#8220;desaparición&#8221; del componente misionero del Uruguay es<br />
consecuencia de una redefinición estratégica del país que se hizo en la segunda mitad del siglo<br />
XIX. Pero si para algo pueden servir los bicentenarios en la época que vivimos, más allá de lo<br />
legítimo de la celebración, es para revisar los relatos con los que se construyó nuestra<br />
memoria, desde nuestra &#8220;actualidad histórica&#8221;. En la definición inicial del territorio de la<br />
Provincia Oriental, en 1813 y 1815, por otra parte, se alude siempre a los pueblos de misiones<br />
como un componente del Uruguay.<br />
Y por supuesto, la Unión de los Pueblos Libres, si por un lado se extendía hasta Córdoba, por el<br />
norte se extendía hasta esta área guaraní-misionera. El asunto no tiene solo que ver con la<br />
larga relación de los guaraníes misioneros con el Uruguay &#8220;sur&#8221;, sino también con cómo se<br />
distribuía por entonces el peso demográfico de todo el cono sur.<br />
Es decir, el mundo guaraní-misionero, en primer lugar, marcó profundamente a todo el<br />
Uruguay, incluido el &#8220;Uruguay sur&#8221;, por muchos motivos: fueron albañiles guaraníes<br />
7</p>
<p>misioneros los que construyeron la fortaleza de Montevideo; fueron milicias guaraníes<br />
misioneras las que recuperaron la Colonia del Sacramento en tres oportunidades; fueron<br />
peones yapeyuanos los peones ganaderos de las primeras estancias uruguayas; fueron<br />
guaraníes misioneros los tocadores de instrumentos musicales en capillas rurales; fueron<br />
guaraníes misioneros los que trajeron la devoción a la Virgen del Pintado, hoy Patrona del<br />
Uruguay bajo la advocación de &#8220;Virgen de los 33 orientales&#8221;; fueron guaraníes misioneros los<br />
que proporcionaron buena parte de la toponimia del Uruguay. Todo esto era conciencia viva<br />
en la generación de Artigas, mucho más que para nosotros.<br />
Pero en segundo lugar, quiero recordar que los treinta pueblos, a los que tal vez debiéramos<br />
llamar las treinta ciudades, y que muchos historiadores han llamado la &#8220;república cristiana<br />
guaraní&#8221;, tenía, hacia 1764, el año de nacimiento de Artigas, más habitantes que las provincias<br />
de Paraguay, Tucumán y Buenos Aires&#8230; juntas. ¡Había sido un extraordinario éxito civil y<br />
económico! Y ostentaba un dominio y control territorial superior, en su propio espacio, al que<br />
podían ostentar las ciudades españolas.<br />
Entonces, sería inconcebible pensar cualquier género de organización política, para suceder al<br />
colapsado imperio español en esta parte de Sudamérica, sin contar con ellos. Solo visiones<br />
estrechamente &#8220;portuarias&#8221; (o porteñas), como las que podían surgir en Buenos Aires y<br />
Montevideo, podían no percibir la importancia estratégica del área guaraní-misionera.<br />
Entiéndanme, no quiero menospreciar a nadie, y ser hombre del puerto, que es lo que quiere<br />
decir &#8220;porteño&#8221;, y por lo tanto es aplicable en este caso tanto al habitante de Buenos Aires<br />
como al de Montevideo, y hablando de calidad portuaria, más a Montevideo que a Buenos<br />
Aires, no tiene en sí nada indigno o negativo. Por el contrario, agrega un condimento<br />
fundamental a la organización del territorio, nada menos que su conexión con el océano. Y el<br />
mundo moderno, como nunca se cansaba de recordar Alberto Methol, ha sido un mundo<br />
oceánico.<br />
El problema surge cuando la &#8220;perspectiva portuaria&#8221; (o porteña), se convierte, concientemente<br />
o no, en visión &#8220;total&#8221;. Y volvemos a la importancia de la geografía. Se atribuye a Napoleón ese<br />
lugar común de que a la política la dicta la geografía, ¡pero es que la historia también es hija de<br />
la geografía! Y no se ve igual desde cualquier parte; la región, el mundo, se ven según la<br />
perspectiva desde la que se contempla. Que es una perspectiva física, pero también cultural,<br />
porque cada lugar, cada territorio, contiene además de su paisaje, sus accidentes y sus<br />
riquezas naturales, un haz de intereses y necesidades específicos. Entonces, uno comprende<br />
los intereses y las necesidades según desde dónde mire. No es una casualidad, por supuesto,<br />
que esta visión &#8220;artiguiana&#8221; -pido disculpas, no quiero ser presuntuoso, pero necesitamos<br />
definir de algún modo esa mirada &#8220;no portuaria&#8221; (o no porteña)- surgiera en un hombre cuya<br />
juventud y primera madurez había transcurrido en el interior del territorio y no en el puerto.<br />
III. El sentido geopolítico de la Unión de los Pueblos Libres<br />
Ahora creo que ya estamos en condiciones de precisar lo que queremos decir con &#8220;visión<br />
geopolítica&#8221; de Artigas. Insisto, no quiero ser presuntuoso con los términos, me desagrada eso,<br />
entre otras cosas porque no hacemos justicia a un personaje histórico con la inflación retórica,<br />
8</p>
<p>que resulta chocante para nuestra sensibilidad contemporánea, pero en este caso creo que es<br />
una expresión legítima.<br />
Y es necesario para ello, volver sobre el sentido de las expresiones &#8220;soberanía particular de los<br />
pueblos&#8221; y &#8220;pueblos libres&#8221;.<br />
Artigas, al igual que jefes como San Martín y Bolívar, no dice &#8220;el pueblo&#8221; sino &#8220;los pueblos&#8221;. O<br />
sea, no se refiere al &#8220;pueblo&#8221; como una abstracción, que es el uso que va a instalar la<br />
Ilustración, un ente abstracto, una representación figurada para aludir al depositario de la<br />
soberanía, que de este modo se coloca en un plano puramente ideal, con enormes<br />
consecuencias para las ideas políticas. No, Artigas, de acuerdo a la tradición española, cuando<br />
piensa en los depositarios de la soberanía, piensa en los pueblos y villas concretas, San José,<br />
Santo Domingo de Soriano, etc.<br />
Lo que pasa es que en nuestro idioma -salvo cuando quien lo habla es un afrancesado-<br />
&#8220;pueblo&#8221;, al igual que &#8220;polis&#8221; para los griegos, implica las dos cosas juntas: territorio y<br />
comunidad. Representa tanto el espacio físico concreto, la agrupación de viviendas, calles,<br />
plazas, templo, edificios públicos, etc. como la gente que lo habita. Porque son dos cosas<br />
inseparables; no somos ángeles, somos seres corpóreos cuya vida transcurre en un<br />
determinado espacio. Desde que el &#8220;pueblo&#8221; se separa del espacio, se lo convierte en otra<br />
cosa, por supuesto ampliamente manipulable, y al que se le pueden atribuir &#8220;voluntades&#8221; a<br />
gusto, porque no puede contestar&#8230;<br />
Los &#8220;pueblos&#8221;, en cambio, sí contestan, se expresan, se manifiestan, porque tienen intereses,<br />
necesidades, aspiraciones, reales y concretas. Intereses que no surgen de la mente de un<br />
ilustrado que los imagina y acto seguido se autopropone para representarlos. Bueno, pues, la<br />
aspiración de Artigas era que fueran esos pueblos reales y concretos, que son los reales<br />
depositarios de la soberanía, sobre los que se edificase el sistema que pudiera reemplazar al<br />
colapsado Imperio español en Sudamérica.<br />
De eso trata el concepto &#8220;pueblos libres&#8221;. De eso trata también el concepto &#8220;soberanía<br />
particular&#8221;, del que Artigas afirma, en uno de sus primeros documentos, palabra más o palabra<br />
menos, que debe protegerse como &#8220;el objetivo supremo de la revolución&#8221;. Porque esos<br />
&#8220;pueblos libres&#8221; son los verdaderos &#8220;átomos&#8221; de la soberanía. Es decir, son la unidad mínima<br />
de soberanía, la unidad indestructible de la soberanía. Entre ellos y desde ellos, pueden por<br />
supuesto construirse soberanías mayores, incluso mucho mayores, pero solo con ellos y desde<br />
ellos puede asegurarse un genuino &#8220;edificio&#8221; institucional. Porque en esto, como en la<br />
construcción material, hay &#8220;reglas del arte&#8221;.<br />
Para el derecho clásico español, el poder se origina en Dios, pero es puesto en el hombre<br />
desde la creación misma. Ningún hombre, como sostiene Francisco Suárez, tiene soberanía<br />
sobre otro &#8220;naturalmente&#8221;; pero como el poder político es una necesidad &#8220;natural&#8221;, y de<br />
hecho existe, debe concluirse que la soberanía existe en la comunidad en su conjunto. Un rey<br />
tiene, originariamente, exactamente la misma soberanía que el más sencillo de los<br />
campesinos. Esto es Suárez básico. Esa soberanía es necesario delegarla para que pueda existir<br />
un gobierno, pero originariamente solo reside en la comunidad. Pero entonces el poder del<br />
gobernante no es un poder originario, es siempre un poder delegado. Y la delegación está<br />
9</p>
<p>sujeta a ciertas condiciones, que si se incumplen, caduca inmediatamente la legitimidad del<br />
poder. Por eso el dicho atribuido a Aparicio Saravia, &#8220;se sublevó el gobierno&#8221; es de vieja<br />
raigambre española, porque los gobiernos también se sublevan; lo hacen cada vez que<br />
traicionan el mandato en el que se funda su legitimidad, que no es un mandato abstracto, sino<br />
bien concreto, porque no fue encomendado por un &#8220;pueblo&#8221; abstracto, que carece de voz,<br />
sino por pueblos reales y concretos, con personas con nombre y apellido.<br />
Esto es principio básico del derecho español, desde las Partidas. La insólita y fantasiosa<br />
doctrina del &#8220;derecho divino de los reyes&#8221; en que se fundaron las llamadas &#8220;monarquías<br />
absolutas&#8221;, es de origen francés, no español. Consideraba al poder del monarca como<br />
originario porque sostenía que el poder del rey provenía directamente de Dios, sin ninguna<br />
mediación (de allí lo de derecho &#8220;divino&#8221;). Se trata de una doctrina que se introduce en España<br />
con la familia Borbón. La ilustración francesa pudo trasponer más tarde, sin mucha dificultad,<br />
este atributo de la monarquía absoluta a un concepto abstracto como el de &#8220;pueblo&#8221;,<br />
justamente porque estaba acostumbrada a un concepto de soberanía en donde el poder se<br />
justificaba desde sí y por sí. Pero ésa no es la idea española, y por supuesto tampoco la de los<br />
españoles americanos, salvo los que se afrancesaron.<br />
La idea de &#8220;sistema de los pueblos libres&#8221; es la clave de la visión de Artigas. Para quien<br />
entendía de este modo la soberanía, no al modo francés sino al modo español, era por<br />
completo natural que para sustituir a la organización del Imperio debía empezarse desde las<br />
&#8220;soberanías particulares&#8221;. Cualquiera que hubiera recibido las enseñanzas de Suárez, o que<br />
conociera en sus rudimentos el derecho español, sabía que la caducidad de la monarquía<br />
producía, ipso facto, la &#8220;retroversión&#8221; -palabra muy de la época, porque la terminología<br />
política de entonces era una terminología suareciana- de la soberanía a sus poseedores, a la<br />
fuente originaria, que son las comunidades, los &#8220;pueblos&#8221; como &#8220;pueblos libres&#8221;. Esa<br />
soberanía no podía atribuírsela la ciudad de Sevilla, ni la de Cádiz, ni la de Buenos Aires, ni la<br />
de Montevideo. Cada una de ellas era depositaria de su &#8220;soberanía particular&#8221;, esa sí<br />
absolutamente legítima. Pero ninguna podía ceder a la tentación de asumir o absorber otras<br />
soberanías particulares sin el riesgo de construir un edificio inseguro, que al no cumplir con las<br />
&#8220;reglas del arte&#8221; de la construcción del &#8220;edificio&#8221; político, amenazaría, tarde o temprano,<br />
agrietamientos e incluso derrumbes.<br />
Una reflexión final<br />
Vuelvo sobre la actualidad de Artigas. Nos sigue diciendo &#8220;no se encierren en el Uruguay&#8221;,<br />
&#8220;para pensar y resolver lo mejor para el Uruguay es necesario pensar la región&#8221;, y sobre todo,<br />
es necesario actuar sobre ella. No ceder a la tentación de la mirada portuaria (o porteña) que<br />
piensa que la solución vendrá por el océano. Lo que viene por el océano es fundamental para<br />
nosotros, pero no olvidemos que viene con intereses añadidos. Que pueden coincidir o no con<br />
los nuestros, pero que no son los nuestros. Salvo que también hagamos abstractos los<br />
intereses, como ya hicimos abstracto al &#8220;pueblo&#8221;, y creamos que son los mismos para todos.<br />
Quisiera poner un ejemplo que contrasta lo que Methol llamaba visiones parroquiales o<br />
aldeanas y lo que es visión de los grandes espacios. Voy a afirmar algo un poco provocativo,<br />
10</p>
<p>seguramente contiene algo de exageración, pero a veces para romper estereotipos hay que<br />
provocar un poco. En mi opinión, la Argentina &#8220;moderna&#8221;, la Argentina que emergió de las<br />
guerras civiles y adquirió su organización institucional en la que todavía viven los argentinos de<br />
hoy, tiene tres &#8220;padres&#8221;, uno en el campo de las ideas (Juan Bautista Alberdi), y dos en el<br />
campo de la conducción política (Nicolás Avellaneda y Julio Argentino Roca).<br />
Mi argumento es el siguiente, y de nuevo hay que tener el mapa a la vista. La Argentina de<br />
Rosas y Mitre, para mencionar a los dos principales gobernantes argentinos del siglo XIX -San<br />
Martín actuó en función de Sudamérica, no de Argentina, por eso no lo cuento- era una<br />
Argentina con menos de la mitad de su territorio actual. Era, definitivamente, otra Argentina,<br />
completamente distinta de la Argentina actual.<br />
Lo que define la Argentina actual son dos cosas: la incorporación de la totalidad de la pampa a<br />
la agricultura y la ganadería, y la ocupación de la Patagonia. ¿Por qué tardó tanto la Argentina<br />
en extender la agricultura y la ganadería de ese modo? En parte por las guerras civiles, pero en<br />
buena parte también porque existía la convicción en Buenos Aires que la extensión de la<br />
frontera hasta los confines patagónicos era algo que excedía por completo los recursos de la<br />
ciudad y la provincia (que por entonces era algo más de un tercio de la actual). Cuando<br />
Avellaneda empieza a impulsar la idea de incorporar productivamente todo el territorio,<br />
muchos porteños creían que era un iluso. Se hablaba que la campaña iba a durar por lo menos<br />
treinta años, y consumiría por lo tanto buena parte de treinta presupuestos, arruinando la<br />
economía.<br />
La realidad fue que la tal campaña duró unos pocos meses. Y la Argentina del siglo XX vivió de<br />
la explotación agrícola y ganadera llevada a millones de hectáreas hasta entonces sin<br />
producción. Porque sus habitantes nómadas -pampas, ranqueles y pampas araucanizados-,<br />
junto con gauchos, cautivos y todo tipo de refugiados en los toldos -había hasta caciques<br />
criollos y por supuesto muchos caciques mestizos-, si bien hacía tiempo que habían<br />
gradualmente abandonado la economía de la caza y la pesca (no eran tribus originariamente<br />
agricultoras), la habían reemplazado por una economía basada en la captura del ganado<br />
vacuno y caballar de las estancias. Es decir, tenían una economía totalmente dependiente de<br />
las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza, con cuyos territorios<br />
colindaban los toldos, pero sin apropiarse de los instrumentos para crear su propia riqueza<br />
sino apropiándose de sus resultados, básicamente ganaderos, ya sea a través de tratados o a<br />
través del pillaje con los malones.<br />
La incorporación de millones de hectáreas de tierras productivas -y muchas de ellas altamente<br />
productivas- y la realización de caminos, tendido de líneas ferroviarias, etc. hasta Tierra del<br />
Fuego, cambió por completo la fisonomía argentina. ¡Y cambió por completo el mapa, desde<br />
ya! De modo que este mapa de la Argentina que ustedes pueden ver aquí, es obra en buena<br />
medida de Avellaneda y Roca, que pergeñaron y realizaron la incorporación productiva de la<br />
mitad del actual territorio argentino. Lástima no tener aquí un mapa de la Argentina de Rosas y<br />
Mitre para contrastar, y apreciar entonces cabalmente la diferencia.<br />
¿Y por qué traje a colación a Avellaneda y Roca? Porque representaron la visión del gran<br />
espacio frente a la visión aldeana, en este caso portuaria (o porteña). Porque eran tucumanos,<br />
provenían del cerno de la Argentina, no tenían una visión &#8220;portuaria&#8221; (o porteña) sino una<br />
11</p>
<p>visión más amplia, más integral. Claro que además se ocuparon de federalizar el puerto. Y no<br />
necesito aclarar que para mí tampoco es una casualidad que el principal pensador que produjo<br />
la Argentina en el siglo XIX también sea tucumano, también provenga del &#8220;cerno&#8221;: Juan<br />
Bautista Alberdi.<br />
Dicho esto, no quisiera dejar una errónea impresión sobre lo que la Argentina hizo con el<br />
legado de estos tres tucumanos. No podemos ocuparnos de eso ahora, pero quisiera agregar,<br />
para ofrecer una imagen más completa de esta herencia que Avellaneda y Roca dejaron: el<br />
gran error de esa generación y de la que le siguió, fue haber desechado la oportunidad para<br />
cambiar la decisión que Argentina, como todos los países hispanoamericanos y el Brasil,<br />
tomaron enseguida después de la independencia: la de integrarse en el mercado mundial<br />
como meros proveedores de materias primas. Ese es el pecado original de la Argentina<br />
&#8220;moderna&#8221;: no haber entendido que la modernidad dependía de la integración de la economía<br />
con la ciencia y la tecnología. Porque solo economías industriales creaban entonces demanda a<br />
la ciencia y podían financiar sus desarrollos. Es decir, el legado de Avellaneda y Roca no era<br />
para meramente &#8220;lotear&#8221; la pampa, vivir opulentamente durante dos o tres generaciones,<br />
hacer de la provincia de Buenos Aires una émula del Valle del Loira tapizándola de palacios.<br />
Esa Argentina que algunos creen fue la mejor Argentina, fue en realidad la que desaprovechó<br />
la mejor oportunidad que tuvo nunca un país sudamericano para convertirse en potencia<br />
industrial, hace ya cien años. Nuevamente, triunfó la visión aldeana, que hizo de Buenos Aires<br />
lo que alguien definió como &#8220;capital de un imperio imaginario&#8221; en vez de hacer de la<br />
Argentina, con más austeridad, el primer país sudamericano en hacer la revolución industrial.<br />
Pensar que la Argentina opulenta de las primeras décadas del siglo XX fue un modelo es una<br />
tontería; eso fue dilapidación, en gasto suntuario, de la parte de esa riqueza que debió<br />
invertirse para cambiar la matriz de la economía, de una economía basada en la producción de<br />
materias primas a una economía industrial. Fue, entonces, malversar la herencia de Avellaneda<br />
y Roca. Pero nos vamos fuera del tema.<br />
Para terminar: el principal problema de nuestra historia ha sido la estrechez aldeana de ciertas<br />
miradas. Siempre me atrajo -además de sorprenderme- esa idea de Methol acerca de que<br />
después de la independencia quedamos en manos de mentalidades &#8220;munícipes&#8221;. Con ese<br />
humor que lo caracterizaba, en una sola frase mostraba las limitaciones que tuvo una<br />
generación que fue puesta en la obligación de gobernar un territorio que iba desde California<br />
hasta las Islas Malvinas sin estar preparada para ello.</p>
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		</item>
		<item>
		<title>Comisión Nacional</title>
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		<pubDate>Mon, 23 May 2011 14:02:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Pago a Pago]]></category>

		<category><![CDATA[Residentes (F.R.I.E.M.)]]></category>

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		<description><![CDATA[ACTA Nº 1 - 17-5-11]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>ASOCIACIÓN PATRIADA POR LA HISTORIA<br />
FEDERACIÓN DE RESIDENTES DEL INTERIOR EN MONTEVIDEO<br />
PROYECTO NACIONAL PAGO A PAGO</p>
<p>ACTA  Nº 1   del 17 de mayo de 2011</p>
<p>En Montevideo, en la sede del Club Soriano, sita en la calle Maldonado 1372, a los diecisiete días del mes de mayo del año dos mil once y siendo la hora 17 y 30, se reúnen los integrantes del Grupo de Trabajo en Montevideo del &#8220;Proyecto Pago a Pago&#8221;, a saber por Por FRIEM: Rolando Vieira, Alvaro Molinari, Washington Baptista, Nybia Caétano, Carlos Abraira, Niobe Santángelo y Enrique Vilche. Por Patriada: Guillermo Seré, Carlos Soares de Lima, Eduardo Casanova y Teodoro Acosta.<br />
Se abre la sesión y Guillermo Seré expone la trascendencia que ha tomado el proyecto &#8220;Pago a Pago&#8221; que ya funciona con éxito en Río Negro y que ya puede instalarse en Florida, Paysandú, Canelones y Lavalleja con firme apoyo de los intendentes. También se ha contactado a numerosos historiadores locales en cada departamento, demostrando gran interés en colaborar con el Proyecto. De esto se deduce que la idea de las historias de carne y hueso prende y ya camina independiente y, en algunos lugares, anticipándose a la organización por departamento.<br />
Frente a esta exposición varios participantes de esta reunión aportan datos de organizaciones y personas deseosas de integrarse al proyecto entre otros la Asociación Patriótica de Las Piedras y la FRIEM de San Ramón de la que Nybia Caétano se encargará de contactar.<br />
Ante esta realidad Seré propone que ha llegado el momento de constituir la &#8220;Comisión Nacional Pago a Pago&#8221; prevista en la organización del proyecto. Aparte de ser una Comisión abierta, FRIEM y Patriada deben designar dos coordinadores cada uno que sean los responsables de la misma. Y propone que ya desde hoy quede integrada con los presentes más Alberto Pierotti, Bolívar López y Marta González hoy ausentes. También se coincide en la necesidad de conformar secretaría y tesorería integradas y se designa para esa tarea a Nybia Caétano con la colaboración de Niobe Santángelo y Carlos Abraira. Luego de un cambio de ideas se aprueba por unanimidad la propuesta y que la Comisión Nacional sesione ordinariamente los segundos martes de cada mes a la hora 15 en este Club Soriano o donde se establezca.<br />
Luego se considera el relacionamiento con las Intendencias y entendiendo que cada una tendrá sus particularidades, su función esencial es ofrecer su organización departamental para sustento de las tareas en cada pago, además de ocuparse de los traslados y estadías para las reuniones que se resuelvan realizar. También se analiza tener un delegado del Congreso de Intendentes cuando se llegue a seis intendencias funcionando.<br />
Por moción de Alvaro Molinari se resuelve editar un boletín mensual para información general y por moción de Rolando Vieira la organización de peñas y espectáculos para integración de colaboradores y financiación de gastos.<br />
Se reafirma el objetivo final de la tarea pago a pago de editar un libro por departamento donde consten las historias de cada pago y aquellas que no sean publicadas constarán en el mismo y los interesados podrán consultarlas específicamente. De este modo se perpetuará el aporte de cada uno, aún el más modesto. Dentro de ese objetivo final está la edición de folletería particular a cada pago, donde se promueva no sólo la historia del mismo, sino también se destaque sus puntos de interés con el fin de promover el turismo.<br />
Finalmente se coincide que el éxito del proyecto radica en el acuerdo Patriada-FRIEM-Intendencias, que asegura continuidad en el tiempo y que todos puedan colaborar por encima de convicciones políticas o religiosas o de cualquier otra índole.<br />
Siendo la hora veinte se da por terminada la reunión. La próxima será el martes catorce de junio a la hora quince en esta sede.<br />
Nybia Caétano                                                Guillermo Seré Marques<br />
Secretaria                                                              Coordinador</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Bicentenario &#8220;Batalla de Las Piedras&#8221;</title>
		<link>http://www.patriada.com.uy/departamentos/historias-pago-a-pago/canelones/bicentenario-batalla-de-las-piedras/</link>
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		<pubDate>Sat, 21 May 2011 12:28:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Bicentenario 1810 - 1811]]></category>

		<category><![CDATA[Canelones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.patriada.com.uy/?p=1812</guid>
		<description><![CDATA[Acto académico realizado el 13-5-2011 en el Club Solís de Las Piedras.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter"></div>
<p><div id="attachment_1813" class="wp-caption aligncenter" style="width: 370px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/invit-13511.jpg"><img class="size-full wp-image-1813" title="invit-13511" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/invit-13511.jpg" alt="Invitación evento" width="360" height="234" /></a><p class="wp-caption-text">Invitación evento</p></div></p>
<p>13-5-2011. Acto en Club Solís de Las Piedras.</p>
<p>Con motivo del Bicentenario de la &#8220;Batalla de Las Piedras&#8221; y por iniciativa de la Sra. Raquel Trobo de Gamio se organizó y llevó a cabo un evento académico en el Club Solís de Las Piedras, organizado por Asociación Patriada por la Historia, Asociación Patriótica de Las Piedras y el anfitrión Club Solís.<br />
El viernes 13 de Mayo a la hora 20 comenzó el acto a sala llena. Presentaron y  moderaron un panel de expositores los Sres. Ricardo Cabrera presidente del Club Solís y Guillermo Seré coordinador de Asociación Patriada por la Historia. El Sr. Cabrera abrió el acto expresando el beneplácito de su Institución  por ser anfitrión de evento tan relevante y dando la bienvenida a público y expositores. El Sr. Seré resume los fines de Patriada y el deseo de que este acto sea la piedra fundamental de la instalación en Canelones del proyecto Pago a Pago. Luego presenta el panel integrado por el Dr. Carlos Soares de Lima, Dr. Romeo Pérez Antón, Dr. Enrique Martínez Larraechea, Esc. Freddy González y profesores Jorge Rossi y Raúl Cheda.<br />
En primer término el Dr. Soares de Lima, también coordinador de Patriada, y quien es estudioso de los antecedentes indígenas y escribió el libro &#8220;La Patria Misionera&#8221;, se refirió a la vinculación del Patriarca con la tradición que venía de la época virreinal y la importancia misionera e indígena en la organización de las primeras vaquerías, que dieron origen a la riqueza pecuaria que perdura hasta hoy. Así recorrió acontecimientos como la california de 400.000 reses en 1705, el inicuo tratado de 1750, la importancia del nudo orográfico de Santa Tecla, los cercos y mangueras, aún visibles, alma de la reproducción de rodeos en estancias, la incidencia de don Félix de Azara y finalmente la presencia indígena en los acontecimientos de 1811.<br />
Luego el  Decano de la Facultad de la Educación de la Universidad de la Empresa Dr. Martínez Larraechea se refirió a las causas internacionales que provocaron la rebelión de estas regiones, remarcando la invasión napoleónica de 1808 y la intención inglesa de ganar proveedores de materias primas y mercados para sus manufacturas.<br />
A continuación el presidente de la Asociación Patriótica de las Piedras Esc. Freddy González recordó varias improntas lugareñas como el origen del nombre &#8220;Las Piedras&#8221;, el &#8220;paso Calpino&#8221; y entretenidas anécdotas del terreno en que se desarrolló la famosa batalla..<br />
Siguió el Prof. Jorge Rossi, descendiente de las familias fundadoras Rossi y Colman, expone amplios y jugosos conocimientos de la historia pedrense que hacen comprender la identidad de la actual ciudad canaria.<br />
El Prof. Raúl Cheda hizo hincapié en la importancia que tiene para Las Piedras el 18 de Mayo, fecha en la que normalmente hace mucho frío y que escolares y familias soportan a pie firme asistiendo a las ceremonias al aire libre en torno al obelisco, como ofrenda al mojón inicial de nuestra identidad como Patria.<br />
Finalmente el presidente del Instituto Universitario Clahe, Dr. Pérez Antón, cierra la oratoria analizando las consecuencias de la batalla en el devenir de los acontecimientos y como ello supuso la asunción de Artigas como Jefe de los Orientales, el posterior éxodo y el ideario expresado en las Instrucciones del año XIII .<br />
Posteriormente hace una lúcida intervención la señora de Jorge Rossi, puntualizando diversos temas expuestos.<br />
Luego de un cerrado aplauso de los presentes, se da por terminado el acto a la hora 22.30.</p>
<p><div id="attachment_1814" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-22.jpg"><img class="size-full wp-image-1814" title="solis-22" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-22.jpg" alt="Ricardo Cabrera y Guillermo Seré presentando el acto" width="500" height="333" /></a><p class="wp-caption-text">Ricardo Cabrera y Guillermo Seré presentando el acto</p></div></p>
<p><div id="attachment_1815" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-21.jpg"><img class="size-full wp-image-1815" title="solis-21" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-21.jpg" alt="Guillermo Seré y expositores Jorge Rossi, Enrique Martínez Carlos Soares, Freddy González, Romeo Pérez y Raúl Cheda." width="500" height="442" /></a><p class="wp-caption-text">Guillermo Seré y expositores Jorge Rossi, Enrique Martínez Carlos Soares, Freddy González, Romeo Pérez y Raúl Cheda.</p></div></p>
<p><div id="attachment_1816" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-23.jpg"><img class="size-full wp-image-1816" title="solis-23" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-23.jpg" alt="Público presente" width="500" height="333" /></a><p class="wp-caption-text">Público presente</p></div></p>
<p><div id="attachment_1817" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-24.jpg"><img class="size-full wp-image-1817" title="solis-24" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/05/solis-24.jpg" alt="Público presente" width="500" height="333" /></a><p class="wp-caption-text">Público presente</p></div></p>
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		<title>En los tiempos de Eduardo Víctor Haedo</title>
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		<pubDate>Tue, 01 Mar 2011 21:09:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Gastón Goyret]]></category>

		<category><![CDATA[Nuestras Conferencias]]></category>

		<category><![CDATA[Raúl Iturria]]></category>

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		<description><![CDATA[Conferencia ofrecida por el Dr. Raúl Iturria y el Sr. Gastón Goyret en la Azotea de Haedo, a 40 años del fallecimiento del famoso político y hombre de la cultura.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/invitacion-azotea-haedo1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1726" title="invitacion-azotea-haedo1" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/invitacion-azotea-haedo1.jpg" alt="" width="500" height="317" /></a></p>
<p>Con la presencia de la anfitriona Beatriz Haedo Garramón de Llambí y con un público que desbordó el emblemático rancho de la Azotea, se realizó la conferencia sobre &#8220;Los tiempos de Haedo&#8221; moderada por el Prof. Ramiro Podetti. En nombre de la Asociación Patriada por la Historia su coordinador general Sr. Guillermo Seré Marques entregó una plaqueta de reconocimiento a la dueña de casa</p>
<p><div id="attachment_1731" class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/azotea-beatriz-patriada-si1.jpg"><img class="size-full wp-image-1731" title="azotea-beatriz-patriada-si1" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/azotea-beatriz-patriada-si1.jpg" alt="Eduardo Casanova, Raúl iturria, Raúl Marfetán, Gastón Goyret y Guillermo Seré rodean a la anfitriona Beatriz Haedo de Llambí" width="500" height="420" /></a><p class="wp-caption-text">Eduardo Casanova, Raúl iturria, Raúl Marfetán, Gastón Goyret y Guillermo Seré rodean a la anfitriona Beatriz Haedo de Llambí</p></div></p>
<h3>1) Conferencia del Dr. Raúl Iturria</h3>
<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/foto-iturria.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1727" title="foto-iturria" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/foto-iturria-300x268.jpg" alt="" width="300" height="268" /></a>A la querida Beatriz, Capitana de este Buque insignia de la cultura nacional y regional, como regional ha sido su pasaje por la política y la Historia, cumpliendo dos ciclos de singular importancia, en Nuestra Patria y en la Patria Argentina. Actora y testigo de múltiples acontecimientos políticos y culturales, en las dos veredas platenses. Acá junto a su padre don Eduardo Víctor Haedo, y allá junto a su esposo don Benito Llambí, que también llego a la Presidencia de su Nación.<br />
Señor Embajador del Paraguay ante ALADI  Don José Félix Fernández Estigarribia, autoridades nacionales y locales, señoras y señores, amigos:<br />
Hace bien &#8220;Patriada por la Historia&#8221; en promover estos actos de compromiso con la historia, con el agradecimiento y la cultura. Esencias todas que nutren a la TRADICIÓN, pues de ella venimos, y enancados en ella podremos sobrevivir a los tiempos azotados por  la globalización y la vulgaridad.<br />
&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;</p>
<p>Hoy el homenajeado es el creador de esta  CASA, don Eduardo Víctor Haedo.<br />
Sólo me comprenden las generales de la ley, por ideología; puesto que no fui amigo de él, apenas le conocí personalmente y por ello lo que diga está exento de esos componentes que pueden torcer el juicio.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>I-) Introducción:</p>
<p>Siendo este, un momento rico en conmemoraciones, es bueno para afirmar la necesidad del recuerdo del pasado. De los individuos, de las instituciones y de los hechos trascendentes.<br />
Y curiosamente, cuando tenemos que hablar en homenaje a un hombre de Mercedes o de Soriano, más precisamente, estamos a dos días del  GRITO DE ASENCIO, que en campos de aquel departamento fue chispa que encendió la Banda Oriental de patriotismo sueños de independencia y libertad. Una de las mejores pinturas de Haedo, que posee la Intendencia de Soriano, es precisamente el óleo que materializa el famoso grito.<br />
Pero -más lejano en el tiempo y de no menor importancia- este año de 2011 se cumplen 400 años de la introducción de la ganadería por Hernandarias, en la Isla del Vizcaíno y en tierra firme de esos mismos pagos.<br />
Y como la historia es una secuencia muy similar al tiempo, no tiene principio ni fin, siempre es preciso ir, ir y volver a ir, más atrás del suceso que examinamos para entender su razón de ser.<br />
Como enseña Herrera: &#8220;La causalidad todo lo rige. Nada ni nadie se sustrae a sus dominaciones que abren y cierran romances y penas. Verdad bien madurada aquella que regla el curso de lo que es por lo que ha sido, buscando la filiación legítima de lo que será en las entrañas, ya madres, de lo que es.&#8221;<br />
Por eso cuando pensamos en el Grito de Asencio, viene a nuestra mente la geografía física, la flora y la fauna. Y el gaucho es un producto de las llanuras sin límites de nuestra tierra, montado a caballo y organizando la riqueza pecuaria. Y el Gaucho fue el que pegó el grito de libertad y Patria,  y el esforzado soldado que la hizo posible. Sin Hernandarias, sin el caballo, sin el ganado, no se sabe quien hubiere sido el prototipo de campesino nuestro, y cual nuestro destino como pueblo americano.<br />
De esa tierra viene Haedo. De las entrañas del pueblo, que tantos ilustres hijos a engendrado. Siempre digo -aunque sea reiterativo- que los primeros años de vida, niñez y adolescencia, son el crisol en que se forma la estructura fundamental del hombre. Allí crece el músculo, se corporiza el alma, se abren las ventanas de la mente buscando caminos donde tropear los ideales y parar rodeo a los sueños.<br />
Después vendrá la maduración, la acumulación de conocimientos y los mensajes, que como graffiti, escribirá en nosotros la experiencia.<br />
Comienza su vida con el siglo pasado y sus estudios primarios y secundarios, alternan la enseñanza en institutos públicos y con institutos Salesianos. Ambos, buen ambiente, para cultivar valores como la sencillez republicana, la humildad y el compañerismo.<br />
Las vocaciones -cuando son claras y profundas- se manifiestan en la niñez y adolescencia y por eso el joven Haedo ingresa al periodismo y a los 14 años dice su primer discurso político, mostrándose en ambos oficios como un verdadero entusiasta.</p>
<p>II-) Todos los caminos conducen a Montevideo:</p>
<p>En aquellos tiempos, más que hoy, no había otra manera de hacer una carrera profesional o asomarse al universo, sino viniendo a Montevideo y eso fue lo que hizo. A todos nos ocurrió lo mismo y tal vez esa necesidad de recurrir a la Capital en busca de conocimientos y horizontes, sea causa del debilitamiento del interior de nuestro país.</p>
<p>III-) Haedo humanista:</p>
<p>Nos atrevemos a afirmar que su perfil de HUMANISTA, es la nota más saliente, para delinear brevemente su retrato espiritual.<br />
¿Y porque decimos que fue un humanista? Nos parece que este tipo ideológico o esta tipología cultural, le hace marco perfecto a su personalidad.<br />
El término que tiene sus raíces en el Renacimiento, nace de la &#8220;Humanitas&#8221; de Cicerón, utilizada frecuentemente por Petrarca, considerado factotum de aquella creación o formulación histórica.<br />
El concepto original es mucho más estrecho que el que actualmente aceptamos. En la época renacentista simbolizaba la preocupación por la vida terrena, en oposición a las concepciones religiosas que atendían con mayor interés a la vida de ultratumba. Y en lo cultural era la admiración por la antigüedad clásica, especialmente griega, pero atendiendo más a la estética que a la esencia de las cosas. Se valoraba mucho el conocimiento  de las artes y las letras, la oratoria, el arte poético. La Academia Española, define al Humanismo, como el &#8220;cultivo o conocimiento de las letras humanas&#8221;; y el humanista, es para ella: la &#8220;Persona  instruida en letras humanas&#8221;.<br />
El mismo alcance se le da en Francia y se extiende por toda Europa, sin duda donde menos incidencia tiene es en España.<br />
Es en esa Italia donde aparecen los Dante, Petrarca y Boccaccio en las letras, Leonardo da Vinci, Miguel Angel y Rafael en las artes plásticas y numerosos historiadores, pensadores y políticos. Los Médici son protectores y mecenas de cuanto artista busca su apoyo.<br />
Y esos hombres cultos, tienen conocimientos de los más variados sobre artes y letras, sobre inventos. El más ejemplar de todos lo fue -sin duda- Leonardo.<br />
Cuando se habla de un hombre renacentista, se esta endilgado a quien posee conocimientos y habilidades múltiples. Y es en ese aspecto que el Haedo, profesor, periodista, escritor, orador, político y pintor, se nos aparece como un hombre de aquel tiempo, por la suma de inquietudes y por la abundancia de habilidades que le adornan.<br />
Más, el concepto evoluciona, y hoy para ser conceptuado  humanista, no alcanza con saber las letras y el arte clásico, sino que se requieren otras aptitudes y apetencias.<br />
El hombre -sin dejar de constituir un &#8220;ser social&#8221;, es el objeto principal de la acción del Estado, es agente fundamental del  transcurrir histórico y se opone a la masificación irreal o ficticia que algunos hacen de él. Se trata de una creación con fuerte contenido ideológico y político. El hombre constituye un fin en si mismo, y por ello es sujeto de derechos y dueño de su destino y de su libertad.<br />
Toda concepción materialista, cualquiera sea el ropaje ideológico con el cual se vista, siempre estará colidiendo con la concepción humanista.<br />
Y en este sentido, también Haedo es un humanista, porque integró un partido nacional, que siempre tuvo al orden, a la legalidad y a la libertad como las tres marías alumbradoras del cielo oriental.<br />
Un hombre joven lleno de inquietudes, que en plena adolescencia incursiona en el periodismo y a los catorce, dice su primer discurso, está llamado por una vocación hacia las tareas públicas en procura del bien común.<br />
Varios caminos podrá tentar recorrer, el tal hombre, pero sin duda que será la política el más transitado por  personas de su especie.</p>
<p>IV-) HAEDO POLÍTICO:</p>
<p>Para quien posea amor al pago, a su geografía, a su gente, se torna una necesidad casi visceral, transitar los caminos que conducen al estudio y análisis de la &#8220;cosa pública&#8221;. Él nace con el siglo, y el siglo nace con la última gran revolución armada, que acaudilla Aparicio Saravia. La dura guerra civil poda varias generaciones de grandes hombres, mucho de ellos jóvenes prometedores por sus positivas condiciones y por su idealismo.<br />
Es época romántica, donde comienza el tránsito de un País conflictivo y adolescente, a otro mayor de edad  y pacífico. Aparece la figura de José Batlle y Ordoñez y frente a él y al &#8220;batllismo&#8221;, pujante movimiento que él crea, se opone el Partido Nacional con la gente que llega al parlamento traída por las lanzas de Aparicio. Allí están Herrera, Roxlo, Quintana, Ponce de León, Borro.<br />
Jóvenes, soñadores, fermentarios. El código de legislación social que tiene a Roxlo y a Herrera por principales formuladores, se presenta y si por falta de  mayoría no es aprobado, marca el camino, abre las puertas de una nueva idea de justicia social, que luego, el gobierno hará suya.<br />
Más tarde, y cuando Haedo ya anda en el ruedo político, viene la Convención Nacional Constituyente de 1916. Descollando el Dr. Washington Beltrán (Padre), con su memorable discurso del 20 de noviembre de 1916, cuando expresa: &#8220;Traigo la representación, tan inmerecida como abrumadora, de los constituyentes del Partido Nacional&#8221;, agregaba, luego: &#8220;Venimos, señores, os lo aseguramos por nuestro honor de ciudadanos, con el pensamiento muy alto, con la intención tan pura, como altos y puros son los ideales de los hombres que piensan sólo en la grandeza moral y material y el progreso&#8221;.<br />
Poco después decía: &#8220;Dentro de ese criterio de justicia superior, los ciento cinco constituyentes del Partido Nacional que se sientan en esta Asamblea, hermanados en una idealidad idéntica, tiene dos aspiraciones fundamentales: el voto libre y el municipio autónomo&#8221;.<br />
El voto libre para hacer realidad a la república y a la democracia, que para eso se vertió tanta sangre; y el municipio autónomo, como manera de defender los derechos del interior y de sus sociedades. Se retorcerá en su tumba Washington Beltrán, cuando sienta  que nuestros compañeros intendentes, recurren al Poder Ejecutivo para que laude diferencias impositivas que ellos no son capaces de superar; sin advertir, tal vez, que están poniendo en riesgo aquella sublime conquista de nuestros mayores.<br />
La elección de constituyentes significó una gran victoria del Partido Nacional, asociado con sectores colorados no batllistas. Poco después muere Beltrán, en defensa de sus ideales.<br />
Aparece la figura de Herrera en todo su esplendor y es Haedo, primero espectador y luego, colaborador con el Caudillo en una formidable acción principìsta y en defensa de los valores del nacionalismo. De joven ingresa al Parlamento, institución que le tendrá por actor durante casi toda su vida.<br />
Su perfil tal vez no logre conformar la típica del caudillo. Él siendo carismático, es más bien un orador que enciende pasiones y estimula a sus seguidores al trabajo partidario. Fundamentalmente parlamentario, donde destaca su fuerza polémica y su base cultural, imprescindible a quien quiera destacarse en la oratoria de ideas.</p>
<p>V-) HAEDO Y HERRERA:</p>
<p>Creo, modestamente, que para entender los caracteres de caudillo popular de Herrera, es preciso ingresar al estudio de Saravia, con quien aprende la grandeza y pureza de la conducta cívica. Con sus compañeros soldados rasos, gauchos y campesinos, la sencillez republicana, el amor a la Patria y el dolor del sacrificio, que sólo puede valorarlo quien lo ha vivido.<br />
De esa cantera extrae Herrera las mejores piedras para construir el basamento de una vida ejemplar, que le hace el más grande de todos los nacionalistas orientales.<br />
Para entender a Haedo, no tengo duda alguna, que es preciso saber que fue discípulo y compañero de Herrera, en las duras batallas que debieron librar.<br />
Superada la etapa en que el Partido Nacional y sus seguidores eran preteridos por el gobierno, debieron enfrentar las consecuencias de la crisis mundial de 1929, donde fue necesario cortar, amputar, para poder resolver los efectos de aquella.<br />
Y poco después enfrentar en la pequeña república, los efectos globalizantes ya, de la segunda guerra mundial, que trataba de incluirnos en la tragedia generalizada.<br />
Allí destacó el Partido Nacional en defensa de la soberanía, en contra del envío de orientales como soldados, en la victoriosa oposición a las bases militares navales y aeronáuticas en territorio nacional.<br />
Allí se plantó Herrera, en toda su dimensión, y Haedo, Echegoyen, Amorin Sánchez le acompañaron en tales gloriosas jornadas.<br />
Fundamentando la interpelación al Ministro de turno, decía Haedo: &#8220;&#8230;cuanto más pequeños seamos territorialmente, con mayor constancia, casi con fiera terquedad, debemos defender por encima de bandos o pasiones políticas: el patrimonio y la soberanía de la patria en que hemos nacido&#8221;.<br />
La doctrina de política internacional para nuestra tierra, que aquellos hombres defendieron contra una coalición de fuerzas políticas de diverso signo, no fue comprendida ni aceptada en aquel  momento. Muy por el contrario, se usaron los peores calificativos para ellos.<br />
Pero cuando las aguas volvieron a sus cauces madre, aquella idea se transformó en doctrina nacional, política de estado, por todos los partidos aceptada. Y eso no es poco. Nacionalidad, soberanía, no intervención, fueron conceptos tallados por los parlamentarios de Herrera, acaudillados por éste.</p>
<p>VI-) COLUMNAS DEL PENSAMIENTO POLÍTICO DE HAEDO:</p>
<p>Como seguidor de Herrera, no podía menos que ser NACIONALISTA, AMERICANISTA E HISPANISTA.<br />
Tres maneras de ver nuestro escenario. El nacionalismo como su nombre lo indica, es el apego a la propia nación y extraño a internacionalismos absurdos. Amor al pago, a su gente, a la propia geografía y las modalidades que la naturaleza y la etnia imponen. Aún con grandes parecidos, lo que fue el imperio español, dio paso a numerosas naciones, y no por mero capricho, sino porque había un conjunto de elementos que nos hacías distintos.<br />
Cuando se constituyen, en el mundo, los Estados en su estructura moderna, el nacionalismo es casi una necesidad, pues la nación -a la que refiere la idea- es un componente esencial de aquel. Se trata de un pueblo con caracteres étnicos y culturales similares, religión común, idioma y sentimientos parecidos, que demuestran, además, la voluntad de correr un albur común.<br />
Por eso somos nacionalistas y quien más cultivó ese verbo en el siglo pasado, fue Herrera y por extensión sus discípulos, entre ellos Haedo.<br />
Al respecto, pocas palabras del acervo oriental o criollo, definen mejor ese amor al propio terruño, que la expresión querencia, y según Herrera: &#8220;Del verbo querer, máximo por la blandura de su dulcísimo significado, viene &#8220;querencia&#8221;: Nosotros, los hombres y las gentes del Sur, por encima de todo estamos  &#8220;aquerenciados&#8221;&#8230;pues ¡con nuestros quereres!&#8221;.<br />
Ser Americanista es consecuencia de nuestra inserción en este hermoso continente, que requiere de la solidaridad y comprensión mutua. Unidad en las buena y en las malas, porque al decir de Herrera: &#8220;&#8230; el panamericanismo no puede en que uno fume y los otros escupan&#8221; América para los americanos, pero para todos, enfrentarse a los enemigos de afuera cuando sea necesario, como fue necesario en tiempos de Oribe y de Herrera.<br />
Fue Herrera quien más trabajó para reivindicar a la Nación paraguaya, diezmada por la agresión de l Triple Alianza, y en esa tarea, también le acompañó Haedo, y ambos son reconocidos en la república hermana, por su acción y valor en tal defensa.<br />
Hispanista es quien valora en toda su extensión el quehacer de España, descubridora, exploradora y finalmente cultivadora de enormes tierras y difusora de su cultura y modos de vida.<br />
La palabra hispanidad, fue una creación del sacerdote vasco-español Zacarías de Vizcarra, quien residiendo en Buenos Aires, aconsejó cambiar el clásico nombre de &#8220;día de la Raza&#8221;, por &#8220;día de la Hispanidad&#8221;.  Tal idea hizo camino y hoy, tal término describe al conjunto de toda la comunidad hispánica de naciones, que comulgan en la religión católica, que tiene en el idioma castellano su gran catalizador, y que ha sido y sigue siendo construida por pensadores de allá y de acá. Por el arte y la ciencia de cientos de universidades que generosamente fundó España, a poco de llegar a América. España como toda madre prolífica, en su gestación incomparable se descalcificó, dejó vida e imperio, para luego resultar ignorada, vilipendiada y lo peor, aún, olvidada.<br />
&#8220;Las manifestaciones más típicas y representativas de la vida de los pueblos de América tienen definida y clara raíz hispánica&#8221;, nos enseña nada menos que el gran Pivel Devoto.<br />
Ser nacionalista no priva al hombre de ser universal. Pues como bien se ha dicho, nada más universal que la vida o lo que transcurre en la propia aldea.<br />
La cultura nacional ha sido, felizmente, muy universal, y a veces hasta exageradamente. Sus catálogos llegaron de Europa, especialmente de Francia y más propiamente de París. Su medicina, su derecho constitucional, administrativo y civil, de allí vinieron. La independencia le cobró a España mucho peaje. Pero ese espíritu, no estuvo presidiendo la acción de los hombres del Partido Nacional.</p>
<p>VII-) HAEDO MINISTRO DE LA CULTURA:</p>
<p>Ministro de Instrucción Pública en 1938, fue tan proficua su gestión, que quedó como un emblema, cuando se piensa en esa cartera. Insuperable gestión, donde dio muestras de su profunda sensibilidad por el arte y los creadores. Hay un supuesto generalizado, de que la cultura no da votos.<br />
Haedo en el Uruguay y Perón en la Argentina, con su gestiones probaron la<br />
tesis contraria. La cultura da o quita votos, según se le atienda o se le asista.<br />
Tuvo la suerte Haedo, de nacer en medio, de lo que hemos llamado, &#8220;la edad de las luces&#8221; de nuestra Patria. Tiempo de científicos, de filósofos, de escritores enormes, de poetas, tiempos en fin, en que los hombres públicos, casi sin excepción eran verdaderos Maestros.<br />
Y cuando tiene el cometido de dirigir el ministerio de la cultura, lo hace con sobrada capacidad, en una tarea que no es menor, pues favorecer a la cultura es robustecer el alma nacional, y el alma de las naciones es espiritual como la del hombre.<br />
De ese tiempo quedan varios monumentos que inmortalizan su gestión.<br />
La creación de la Facultad de Humanices, el Salón Nacional de Artes Plásticas, la Revista Nacional y la ley de Derechos de autor, bastan para juzgar una gestión relativamente breve.<br />
La Azotea, es la otra dimensión de quien fue amigo y servidor de los artistas nacionales, que aún hoy, sufren privaciones y escaceses en su vejez respetable.</p>
<p>VIII-) EPÍLOGO:</p>
<p>Mucho más y mejor podría ser dicho de Haedo.<br />
Cerrando esta intervención nos atrevemos a decir, que más allá de la justicia de este homenaje, por el homenajeado lo que más importa es que lo integremos a la corriente de hombres y pensamientos, trascendentales  del Partido Nacional, por ser nuestro deber, y a la Patria porque fue a ella a quien sirvieron.<br />
Es deber de los mayores enseñar a los más jóvenes, la vida y obra de quienes son verdaderos mojones en la rica historia del Partido Nacional, en muchos aspectos inigualable.<br />
Y esa devoción por el pasado noble y limpio, es alimentar la tradición y agradecer a nuestros mayores su pensamiento, su sacrificio y su grandeza.</p>
<h3><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/azotea-plaqueta.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1734" title="azotea-plaqueta" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/azotea-plaqueta.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></h3>
<h3></h3>
<h3>2) Conferencia de Gastón Goyret</h3>
<h3>&#8220;LOS TIEMPOS DE EDUARDO VÍCTOR HAEDO&#8221;</h3>
<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/foto-goyret.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1728" title="foto-goyret" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/03/foto-goyret-283x300.jpg" alt="" width="283" height="300" /></a>NUESTRO RUMBO<br />
Quiénes integramos la &#8220;Asociación Patriada por la Historia&#8221; somos un grupo de hombres y mujeres preocupados por la historia viva, por la memoria colectiva de los pueblos, de sus tradiciones, de su cultura original, de la historia de los hombres y mujeres que han dejado en nosotros una profunda huella.<br />
Para que Uds. puedan comprender mejor cual es nuestro rumbo, y entender la tarea que asumimos - la lógica de nuestra patriada por la historia, voy a hacer previamente unas breves reflexiones sobre como concebimos esta tarea y que espero no caigan como demasiado sofisticadas o pedantes.<br />
El drama histórico de los  hombres no es nuevo en el mundo. Los hombres y mujeres hacen la historia pero no saben la historia que hacen.<br />
No podemos saber la historia que hacemos. Pero podemos aprender de la historia, concebir a la Historia, recordando a Cicerón, como magistra vitae,  maestra de la vida. Y aún más, concebir la forma en que vamos a protagonizarla y relacionarnos con ella, como acto de voluntad que determina una dirección. No nos estamos refiriendo entonces, únicamente, a la historia de los historiadores,  a una suma de actualidades momentáneas que se agrupan en narrativas o relatos sobre los hechos del pasado, sino también de un actuar  y un ser actuado, por donde fluye el presente, que retoma el pasado, para relanzarse hacia un nuevo futuro. Un futuro que es anticipado por nuestro pasado, que entonces, se nos vuelve presente. Y esto no implica que el pasado triunfe sobre el presente y sobre el futuro, todo lo contrario, sino que es para liberarnos de la carga de lo que ya se ha vivido y pensado, para intentar no equivocarnos, tomar nuevos rumbos o lanzarnos hacia nuevas aventuras históricas. Insertarnos en la historia desde la historia significa recuperar la verdad de la posibilidad primordial y hacerla nuestra como potencial.  Aquella posibilidad primordial que se encuentra en nuestros orígenes, que es lo que dura, lo que permanece en uno mismo, en un pueblo, en nuestro mundo y es la herencia del significado histórico que preserva lo que ha sido dado al inicio y que será cierto en nuestro futuro.<br />
Gran parte de los pensadores contemporáneos consideran que nos encontramos hoy en un mundo en transición, del fin de lo que llamamos modernidad y de los inicios de algo que llamamos, por ahora, post-modernidad. En América Latina ya estamos asistiendo a las celebraciones por los doscientos años de nuestras luchas emancipadoras. Esto significará repensarnos y hacer balances. Significará interrogarnos acerca de nuestra historia y de dar cuenta de nuestros logros y nuestros fracasos. Mientras tanto el mundo sigue andando. Asistiremos a una encrucijada de tiempos, donde seremos espectadores, y también protagonistas, de como se desmoronan principios y valores, estados e instituciones.<br />
Tal vez, llegado sea el momento de recapturar el origen de la existencia histórico-espiritual de nuestros pueblos latinoamericanos con el objetivo de transformarla en una nueva aventura histórica y esto solo será  posible por medio de una acción anticipadora que se rebele contra las rutinas mentales del presente. Esto significa, ciertamente, afirmarse en una concepción heroica de la historia que nos demanda una acción basada en lo que hay de verdadero y original en nuestra tradición y nuestra propia cultura, recuperando de este modo, los orígenes y  autenticidad de nuestro propio ser.<br />
Y esto es, nada más y nada menos, lo que estamos intentando hacer los que integramos esta asociación que hemos bautizado con el nombre de  &#8220;Patriada por la Historia&#8221;.<br />
Por todo eso, el día de hoy, hablaremos de una concepción heroica de la historia, de esa posibilidad primordial que encontramos en nuestros orígenes, y lo haremos a través de la peripecia vital de Don Eduardo Víctor Haedo.<br />
Nuestro método sin ser demasiado original, pretende estar a la altura del personaje, tan multifacético, tan dionisíaco, tan proteico, tan pictórico.<br />
Sé que a don Eduardo le gustaban los muralistas y sus murales, hagamos pues un  mural, un poco apremiados por el reloj,  con una pincelada un tanto nerviosa; impresionista en la perspectiva; de la que debemos tomar alguna distancia para ver el conjunto; viajando, a su vez, por el espacio y el tiempo, de forma existencial; sin sujetarnos a cronologías o a caminos rectos,<br />
Comencemos, entonces, sin importar,  por ahora,  el éxito que tendremos en la empresa.</p>
<p>LA PATRIA GRANDE<br />
Su hija, Beatriz Haedo de LLambí, brinda testimonio de su vida, en un libro fascinante, y nos ofrece, desde el primer instante, una de  las claves para la compresión del personaje:<br />
&#8220;Sin embargo-escribe Beatriz Haedo-, no me siento solo testigo de esas actuaciones (las de su padre), sino también partícipe, en todo sentido de la palabra. Pude hacerlo porque tuve desde muy joven la pasión por la política, porque asumí como propia la causa de mi padre, y compartí los valores que atesoraba la centenaria tradición de la divisa blanca en el Uruguay. Entre esos valores estaba el sentido americanista de la Patria Grande y la inquietud por el destino común de los pueblos hermanos. Ello permitiría, décadas después, que pudiera comprender la causa que abrazó mi marido Benito LLambí, y que también hundía sus raíces en una historia secular, del otro lado del Río de la Plata.&#8221;<br />
Valores, tradición y comprensión histórica. La idea de una Patria Grande recuperada como posibilidad primordial de la centenaria tradición de la divisa blanca que nos ayuda a comprender como se entrelaza el destino común de nuestros pueblos hermanos. Considero relevante hacer, un breve repaso histórico para fundamentar esta idea -aunque para eso deba resumir en unos párrafos una saga que ya lleva más de 170 años de historia- de manera que ayude a comprender, la actuación de Eduardo Víctor Haedo, con respecto a los hechos históricos de los que fue partícipe y también formidable antagonista:</p>
<p>Antes de la uruguayidad, de la argentinidad, de la chilenidad, existían hombres y mujeres, que por alguna razón, se llamaban a sí mismos patriotas.<br />
Entre ellos -los orientales- destacamos en primer lugar, a Don José Artigas.  Su pensamiento y acción estuvo desde el comienzo del proceso emancipador. Su ideario otorgaba importancia decisiva a la lucha continental de los americanos del Sud. Decía: &#8220;Todo estuvo siempre en mi mano, pero el interés de América era el mío&#8221;.  En carta a Domingo French, Artigas comenta el bando de Sarratea que lo declara traidor: &#8220;¡Yo soy declarado traidor a la Patria! Compañero ese insulto es a todos. La Libertad de América es y será siempre el objeto de mi anhelo&#8221;.<br />
Por si quedara alguna duda de su dilatado concepto de patria, tomemos como ejemplo, entre muchos otros, el bando dirigido al Cabildo de Corrientes desde Purificación:<br />
&#8220;Acabo de saber oficialmente el triunfo que han conseguido en Chile las armas de la Patria, contra el poder de los tiranos. Me es muy satisfactorio anunciar a vuestra señoría,  este suceso , para que sea celebrado en esa Provincia, como se ha verificado en las demás. Yo celebraría que este triunfo sirviese de ejemplar para dirigir con eficacia nuestros empeños contra los que hoy intentan nuestra subyugación, y en el Oriente se hiciesen igualmente respetables las armas de la Patria y se repitiesen las glorias que supieron adquirir por su energía y virtudes&#8221;.<br />
Se refería a la batalla de Chacabuco, victoria obtenida sobre las fuerzas realistas por San Martín y Bernardo O&#8217;Higgins el 12 de Febrero 1817.<br />
Treinta años más tarde cuando España comienza a preparar -concentrando efectivos en el puerto de Santander- la reconquista del Perú, desde Lima se enviaron notas dirigidas a todas las repúblicas sudamericanas solicitando la solidaridad de los hermanos del continente.</p>
<p>A través de su canciller, Villademoros, con fecha 5 de febrero de 1847, Don Manuel Oribe contestará, con el mismo sentido americanista de defensa continental, de neto cuño artiguista:</p>
<p>&#8220;&#8230;Por su parte, el gobierno de S.E. el Presidente, no correspondería a sus ardorosos sentimientos americanos, si pudiese un solo momento mirar con indiferencia el atentado que se prepara torpemente contra la libertad e independencia de las repúblicas sudamericanas. Así es que, uniendo el suyo al grito de todo el continente, declara sin hesitación que mirará como injuria y ofensa propia la que en este caso se infiriese a cualquiera de las repúblicas de Sud-América: que pondrá en acción, todos sus esfuerzos y recursos para combatir la odiosa invasión y que estará pronto a correr con ellas, a dondequiera que los haga necesario el peligro común&#8221;.<br />
El diplomático e historiador Mateo Magariños de Mello llamará a esta formidable respuesta: Doctrina Oribe<br />
Desde su gobierno, instalado en el Cerrito, Don Manuel Oribe mantiene en jaque a los poderes imperiales mancomunados,  crea un órgano de prensa para rebatir las calumnias de las fuerzas imperialistas y sus aliados. Su nombre: &#8220;El Defensor de la Independencia Americana&#8221;<br />
Un siglo más tarde cuando un grupo de jóvenes blancos, seguidores de Luis Alberto de Herrera, promueve la colocación de un busto de Oribe frente a la cede partidaria de la Plaza Matriz, éste es quién señala la leyenda que debe llevar: Independencia, Nacionalidad y Americanismo<br />
Como explicaba Alberto Methol Ferré:<br />
La vida de Herrera &#8220;abarca el ciclo de un país plenamente satisfecho de sí, próspero, liberal y extraño a América Latina. El nacionalismo de Herrera fue estructuralmente uruguayo, aunque con una dimen¬sión de nostalgia de solidaridad con el añejo tronco hispanoamericano. Esto le cualifica, le distingue de la tónica dominante propia de un cosmopolitismo portuario. Aun¬que Herrera es también un fruto de la balcanización coa¬gulada, mantuvo fidelidad y orgullo de ser iberoamericano&#8221;<br />
En el discurso pronunciado en la Convención del Partido Nacional el 25 de febrero de 1944 Herrera señala:<br />
&#8220;Si en lo doméstico estamos junto a la regeneración nacional, ufanos de ser sus obreros a la par de otros, en lo continental somos resueltamente americanistas, como siempre lo fuimos. Pero para nosotros no es americanismo y, sí, mal disfrazado imperialismo, la prepotencia del poderoso que a título de hermandad,&#8230;se cruza, quieras que no, en la vía de los débiles, haciéndole crujir los huesos, si así se cuadra&#8230;..Para nosotros ¡eso es cualquier cosa menos americanismo! En cambio, es del bueno, lo define auténticamente -sin armas, igualitario y fraterno- aquel histórico brindis de Guayaquil en que, al despedirse, levantaron las copas y confundieron su grandeza Bolívar y San Martín: &#8220;¡Por una sola nación americana, COMPUESTA DE MUCHAS FAMILIAS&#8221;<br />
En otro  discurso, pronunciado el 27 de noviembre de 1942,  Herrera define el alcance de su americanismo, cuya forma,  aclara, no difiere del Libertador Simón Bolívar:</p>
<p>&#8220;Porque somos artiguistas, no subordinamos a la conveniencia de terceros, sean quienes fueren, el interés fundamental del país. Porque hemos nacido a este lado de los mares sentimos a fondo el americanismo; pero entendido al modo bolivariano, o sea, sin sacrificar en un ápice nuestra filiación ibérica y latina. Consorcio de patrias iguales, sin abdicación ante ninguna&#8221;.</p>
<p>(Según el diccionario de la RAE, la palabra &#8220;consorcio&#8221; tiene tres acepciones: 1: Participación y comunión de una misma suerte con uno o con varios. 2. Unión o compañía de los que viven juntos. Se aplica principalmente a la sociedad conyugal. 3. Condominio entre hermanos, tal que atribuye a los comuneros cierto derecho a acrecer.)</p>
<p>Wilson Ferreira Aldunate es uno de los que mejor ha interpretado la perfecta compatibilidad del amor  que se debe al país, con el sentimiento de pertenencia a un ámbito histórico-cultural mayor. El 10 de Julio de 1987, pronuncia un discurso en el salón de actos de Banco Central al cierre del seminario sobre &#8220;Nacionalismo y liberalismo&#8221; que organizara el Centro de Estudios para la Democracia Uruguaya (CELADU), en el cual  desarrolla sus pensamiento al respecto y realiza un elogio de Luis Alberto de Herrera:<br />
Decía Wilson:<br />
&#8220;¿Cómo esta gente tan afirmada en esta defensa de su Patria Chica concilia esto con la integración?<br />
Y sí, no solamente lo concilia sino que cree que una cosa va inexorablemente unida con la otra. En su origen América Latina exhibe más nítidamente que Europa el espacio cultural común. Viene luego la dispersión, y estamos ahora en la etapa que a algunos sorprende por su intensidad, que es grande, de recomposición de la unidad.<br />
Lo que queremos es reconstruir aquel núcleo originario, y ello hace que todo nacionalismo uruguayo, argentino, boliviano, brasileño, sea necesariamente latinoamericano.</p>
<p>No hay modo de ser patriota de patria chica si no se es simultáneamente y por eso mismo, patriota de la Gran Patria Común Latinoamericana.</p>
<p>Quizás los uruguayos fuimos los últimos en entenderlo en América Latina. Los uruguayos y los argentinos. Nos vanagloriábamos. Pasábamos el aviso cada vez que nos presentaban a alguien diciendo: &#8220;mire que nosotros somos diferentes a los demás, allá no hay indios&#8221;- cosa que además es mentira - &#8220;nuestra población es totalmente europea&#8221;. Tuvieron que llegar tiempos duros para que por la vía de las solidaridades nos reencontráramos con el viejo tronco.</p>
<p>En Europa, el problema es un poco diferente, en cuanto lo que Europa tiene que hacer es trascender sus viejos nacionalismos. Debe construir una unidad supranacional. Nosotros, en cambio,  lo que tenemos que hacer es ahondar nuestro nacionalismo para reconocernos en América Latina.<br />
Los nacionalismos de encierro, los nacionalismos de aldea, no es que sean malos, es que no son nacionalismos. El nacionalismo cobra sentido solamente en función de la universalidad que realiza&#8221;.</p>
<p>Y remata, Wilson, con un elogio que bien podría ser adjudicado, a la primera espada de Herrera, Don Eduardo Víctor Haedo:</p>
<p>&#8220;Hubo entre nosotros quienes, a mitad de camino entre los viejos sueños y las realidades de hoy, conservaron en las circunstancias más adversas, el sentido iberoamericano de nuestras raíces comunes, de las solidaridades cordiales, de la fidelidad a la memoria, y los uruguayos que están aquí presentes saben que estoy pensando en Luis Alberto de Herrera, quien hizo como nadie el esfuerzo de acompasar esos cuatro valores esenciales que son nuestra común medida. El amor de Herrera por la patria chica le hizo el político nacionalista más latinoamericano de todos los nuestros en este siglo.&#8221;<br />
Su hijo Juan Raúl Ferreira, a un año de la muerte del caudillo, escribe un artículo en &#8220;la Democracia&#8221; titulado &#8220;Wilson y la Patria Grande&#8221; donde explica que este discurso puede ser considerado su testamento ideológico, ya que es el último que hace con ese tenor. Al final de su artículo, con acento emotivo, da cuenta de los deseos finales de su padre:<br />
&#8220;Ha transcurrido un año, aunque parezca mentira y los recuerdos emergen a borbotones. Aquella calma de papá  durante las últimas semanas, cuando ya se le iba la vida, aquella sonrisa serena era la sonrisa de la victoria. Porque él sabía que había triunfado y que seguiría triunfando después de la muerte. Era la tranquila certeza de que sus banderas ganarían la batalla definitiva, que sus ideales remozados y prolongados, en su entrañable juventud partidaria, alumbrarían el camino hacia una patria feliz, dentro de una América Latina solidaria y unida&#8221;</p>
<p>Todas estas referencias, a lo dicho y sostenido, por los máximos prohombres del Partido Nacional, y aún antes de él -un poco largas para quiénes las escuchan pero breves teniendo en cuenta que abarcan doscientos años de afirmación histórica, nacional y partidaria-  fueron a todos los efectos de demostrar que el hispanoamericanismo de Don Eduardo Víctor Haedo, encuentra su razón de ser en la Historia misma de su querida divisa, desde sus orígenes hasta la actualidad, manteniéndose, fiel y consecuente, a lo largo de toda su vida, a ese numen primordial que defendieron a capa y espada, -y a costa de los más grandes sacrificios-  los principales exponentes de su Partido, y en particular, al caudillo a quién sirvió y que fue su maestro: el Dr. Luis Alberto de Herrera<br />
Si fue más notorio en él, que en otros, se debe también a que supo enriquecer y defender ese hispanoamericanismo, no solo desde la atalaya de una historia partidaria, sino también desde un manifiesto estético y cultural, que recoge distintos aportes, y en particular uno que trascendió las fronteras partidarias:   el ideario cultural y americanista de ese gran aristócrata del corazón que fue Don José Enrique Rodó, maestro de juventudes. Como Carlos Quijano, que con apenas 19 años presidió el &#8220;Centro Ariel&#8221;;  como Arturo Ardao, príncipe de intelectuales; Eugenio Petit Muñoz, Justino Zavala Muniz y tantos otros de su generación; Eduardo Víctor Haedo abrazo ese ideario desde su adolescencia, en su querida Mercedes, que le reveló, uno de sus maestros, el dramaturgo Ernesto Herrera, fallecido a temprana edad, docente que supo dejar en sus alumnos y en otras personas -testigos de sus magisterio-, una profunda huella.<br />
No voy a abundar en este aspecto, tan importante.<br />
Visitando la Azotea de Haedo, cualquiera puede apreciar las múltiples referencias  a José Enrique Rodó que aquí se encuentran, en los frescos y murales dentro y fuera de las edificaciones. Por otra parte en este mismo mes la Sociedad Rodoniana, que integran los queridos amigos Ramiro Podetti y Hugo Manini, han dado cuenta, en una muy importante conferencia realizada en este mismo lugar, de la influencia de Rodó en Don Eduardo Víctor Haedo de forma mucho más elocuente de lo que yo jamás pudiera hacer o intentar. No obstante, me gustaría leerles un breve texto, al que Don Arturo Ardao califica como el Testamento Americanista de Rodó, que escribiera poco antes de su muerte en Palermo, y que resume magistralmente, en pocas,  pero apasionadas líneas, ese ideario que tanto influyó en aquella notable generación:<br />
Dice Rodó en su &#8220;Camino de Paros&#8221;:<br />
&#8220;Si se me preguntara cuál es, en la presente hora, la consigna que nos viene desde lo alto, si una voluntad juvenil se me dirigiera  para que le indicase la obra en que podría ser su acción más fecunda, su esfuerzo más prometedor de gloria y de bien, contestaría: Formar el sentimiento hispanoamericano; propender a arraigar en la conciencia de nuestros pueblos la idea de América nuestra, como fuerza común, como alma indivisible, como patria única. Todo el porvenir esta virtualmente en esa obra. Y todo lo que en la interpretación de nuestro pasado, al descifrar la historia y difundirla; en las orientaciones del presente, política internacional, espíritu de la educación, tienda de alguna manera a contrariar  esa obra, o retardar su definitivo cumplimiento, será error y germen  de males; todo lo que tienda a favorecerla y avivarla, será infalible y eficiente verdad.&#8221;<br />
Leyendo estás líneas y conociendo por lo vivió, luchó y proyectó ¿quién puede dudar  que Eduardo Víctor Haedo no haya sido fiel a todos sus maestros?<br />
Pero como bien nos explicaba Alberto Methol Ferré, que conocía a fondo el pensamiento de Rodó:<br />
&#8220;El Ariel es simplísimo, es solamente alguien que señala un horizonte, de una historia que hay que rescatar, que hay que reinventar, que hay que redescubrir, que hay que hacer fértil. Hay que hacer &#8220;Zollverein&#8221;, uniones aduaneras para una gran unión política. En el Ariel solo pone exigencias, no tiene aún la madurez de relatarnos qué diablos es el Círculo Histórico Cultural de América Latina. Rodó está tanteando, aprendiéndolo apenas. Hoy sabemos infinitamente más que él de toda esa historia latinoamericana, porque él desencadenó ese movimiento que fue creciendo en forma incesante. Él señaló el horizonte y se murió allí. Una especie de Braudel futurista de la historia a largo plazo&#8221;.</p>
<p>LA UNIVERSIDAD SUDAMERICANA<br />
O sea, Rodó señaló el horizonte que futuras generaciones se ocuparían de alcanzar y conquistar, con proyectos, planificación ejecutiva y realizaciones concretas.  Fiel a ese mandato y en ocasión de haber sido designado Ministro de Instrucción Pública, en el año 1936, Eduardo Víctor Haedo promovió unos cursos sudamericanos de vacaciones que se realizaron por primera vez en el verano de 1938 y que contó con la presencia de la tres grandes poetisas de América Latina, Juana de Ibarbourou, Gabriela Mistral y Alfosina Storni, constituyéndose en un suceso cultural y mediático de la época. Los cursos de verano tenían un objetivo ulterior de mayor envergadura -explícitamente enunciado- la creación de la Universidad Sudamericana, una institución de carácter supranacional que asegurara el intercambio y la cooperación académica de todos los países sudamericanos para que se constituyera en un centro de irradiación intelectual a escala continental. Como relata, Beatriz Haedo en su libro de memorias, &#8220;la Universidad lo desveló, recorrió Sudamérica sembrando la idea, y la imaginaba como parte de una gran movilización cultural&#8221;. Su alejamiento del Ministerio, que ocupó por tan poco tiempo, impidió que este gran proyecto se concretara, y los ministros que le sucedieron, no mostraron el menor interés en continuar con el ambicioso plan.<br />
El tiempo toma su venganza. Setenta años más tarde, lo que pudo llegar a ser una iniciativa  de avanzada, que  honrara  y beneficiara directamente a nuestro país, hoy es un emprendimiento que está llevando a cabo la República Federativa del Brasil, bajo su financiamiento y control.<br />
La idea de la creación de una Universidad Latinoamericana (UNILA) es presentada por Brasil, por primera vez, en el sexto Encuentro Internacional del Foro Universitario del MERCOSUR (FOMERCO) en el mes de junio de 2007. Cinco meses después el proyecto de creación se lanza oficialmente ante la trigésimo tercera Reunión de Ministros de Educación del MERCOSUR, encargándose Brasil de su puesta en marcha. El Ministerio de Educación del Brasil presenta al presidente Luiz Ignacio Lula Da Silva, un proyecto de ley que con su aprobación es enviado al Parlamento brasileño para su estudio y sanción. Tras un intenso debate de 18 meses en la cámara de Diputados, pasa al Senado donde se aprueba por inmensa mayoría. Finalmente, en enero de 2010 el presidente brasileño estampa su firma a la ley que crea la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (Unila) cuya ubicación queda establecida en la ciudad de Foz de Iguazú, Estado de Paraná, o sea en la estratégica Triple Frontera, con un financiamiento presupuestal inicial aproximado de 77 millones de dólares, proyectándose para un estimado de más de 10.000 alumnos y 500 profesores. Siendo un emprendimiento brasileño, tiene la particularidad que el 50% de la dotación del alumnado debe ser necesariamente de ese origen y el otro 50% correspondería a los demás países integrantes del MERCOSUR, pero con el tiempo se haría extensivo al resto de los países latinoamericanos.<br />
No sabemos si la creación de UNILA, recogió algún eco del proyecto de Don Eduardo Víctor Haedo. Si alguien recordó, en ese encuentro de Ministros de Educación del MERCOSUR del año 2007, que un ministro uruguayo de hace siete décadas concibió una iniciativa parecida.<br />
No nos apenemos&#8230; a Don Eduardo Víctor no le importaría. En el libro de visitas de la Azotea, el poeta oriental Osiris Rodríguez Castillo estampa un poema cuyos últimos versos dicen:<br />
&#8220;Polvo se hará mi guitarra, mi memoria&#8230; cerrazón, mi nombre puede que muera, mi copla&#8230;puede que no.</p>
<p>LAS BASES<br />
El hispanoamericanismo, su indeclinable amor a la patria chica, la histórica lucha de su vieja divisa partidaria contra los imperios, fueron sus armas y coraza cuando tuvo, Haedo, que enfrentar, junto a don Luis Alberto de Herrera, el oscuro propósito del gobierno de la época -presionado por el imperialismo- de imponer un sistema de bases aeronavales en nuestro territorio, que hubiera significado tener un Gibraltar rioplatense, o una nueva Guantánamo criolla, nada menos que instalado -aquí cerquita nomás- en el Sauce, de lo que apenas pasado el tiempo, sería nuestro principal balneario y fuente de riqueza turística. Hablar de las bases, es hablar de la lucha denodada que enfrentó el Partido Nacional Herrerista, prácticamente en soledad, salvo la honrosa excepción de Don Carlos Quijano que desde las columnas de &#8220;Marcha&#8221; lanzó sus anatemas. Pero el peso de ese desigual combate fue sostenido desde el Senado, por la espada indoblegable de Eduardo Víctor Haedo. Por partida doble la intentona: en noviembre 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, y luego, más tarde cuando rebrotó la intención en 1944. En la segunda ocasión, sin tiempo para prepararse a interpelar, ya que las obras para la construcción de las bases se había iniciado en secreto, Don Eduardo enfrentó a dos ministros de estado, y un parlamento mayoritariamente en contra, en una maratónica jornada, desde las seis de la tarde hasta las ocho de la mañana siguiente. Además, desde la presidencia de Senado, se hallaba el anterior ministro interpelado -el muy bien preparado para los mandados por los poderosos- Dr. Alberto Guani. Las dos intentonas fracasaron, estrellados ante los muros de dignidad y coraje que levantaron juntos, Herrera y Haedo salvando al país de tener que soportar esa llaga purulenta, que hubiera envenenado nuestras relaciones con los hermanos argentinos e hipotecado torpemente el destino turístico de nuestro país, y quién sabe que otros desastres. Muchos no lo supieron comprender, enceguecidos por las pasiones que desató la contienda mundial.  Haedo describe de forma magistral en su &#8220;Herrera, caudillo oriental&#8221; el clima que se vivía en nuestra pequeña aldea durante el lapso que duró -al decir de Herrera-  &#8220;el festín de leones a dos mil leguas de distancia&#8221;:<br />
Cuenta Haedo:<br />
&#8220;Los bandos se definían, pasionalmente, no por ideas o programas, sino por juicios vehementes, las más de las veces rencorosos y casi siempre insensatos, sobre los protagonistas y partidarios de una y otra posición. Los reticentes aparecían como si pertenecieran a otro país o hubieran vivido apartados del escenario nacional sacudido por propagandas en las que todo sudaba represalias e intolerancia. Se agregaba a eso la inveterada propensión de los países pequeños de convertir en propios los problemas internacionales dando muchas veces la sensación de que donde tronaba el cañón no era en las zonas lejanas sino en el centro de la República, y confundir la miseria y el atraso económico con ruinas de batallas libradas unas veces por demócratas contra fascistas, otras por comunistas contra nacionalistas. No sin cierta sonrisa nos tocó ver levantarse en multitudinarias ceremonias, con aire de coronación, las efigies de Stalin, Roosevelt  y Churchill y ver a los mismos descenderlas más tarde con ira de herederos defraudados&#8221;.<br />
La oposición a las bases, la defensa inclaudicable de los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, le valió numerosos admiradores  y amigos a lo largo de América Latina, y muy especialmente en Argentina, contra quién realmente estaban dirigidas, la bases imperiales.<br />
Uno de esos amigos y admiradores, Arturo Jauretche, describe -con esa elegancia canchera y beligerante de su pluma- esta memorable época de afirmación y lucha, que catapultaron a Haedo como campeón de aquellos principios:<br />
&#8220;La presión imperialista de uno y otro bando era tremenda. Había que mantenerse en sus trece y denunciar la insolente orden foránea y la disciplinada subordinación de los cipayos. Releo los debates en que la voz de Haedo alcanzó niveles de excepción y me emociona recordar aquellos tiempos de rompe y raja&#8230; En estos días en que la expresión &#8220;Patria Grande&#8221; ha dejado de ser un concepto iniciático para convertirse en bandera concreta de multitudes de carne y hueso, la figura de Eduardo Víctor Haedo se erige en una guía más en el camino que nos falta recorrer.&#8221;<br />
Los orientales no deberíamos escatimar elogios a quiénes evitaron tantos males para la República. El espíritu de facción, mezquina a ciertos hombres el elogio que debería corresponderles cuando se sabe que tuvieron razón, y salvaron al país. Quisiera ensayar, entonces, un elogio, que se me vino a la mente, sabiendo con sana envidia que Eduardo Víctor Haedo y su familia tuvieron el honor de ofrecer una cena -en su casa de la calle Colonia- al ministro de cultura de Francia, premio Nobel de literatura, heroico combatiente de la República Española. Cuando un canalla de los que nunca faltan, trató de cebarse contra el Gral. Charles De Gaulle, André Malraux hizo que una multitud se pusiera de pie cuando le espetó al miserable: &#8220;¡El hombre que, en el terrible sopor de nuestro país, mantuvo el honor de Francia como un sueño invencible!<br />
Eduardo Víctor Haedo fue a Herrera lo que André Malraux fue a De Gaulle. Ambos, en el terrible sopor que se abatía sobre nuestro país, mantuvieron el honor y la integridad de nuestra Patria, como un sueño invencible.</p>
<p>LOS PODEROSOS, LAS POETISAS, ARTE Y EL CHE<br />
André Malraux fue apenas una de las tantas personalidades, con las que Eduardo Víctor Haedo, mantuvo contacto. A lo largo de su trayectoria política, conoció a figuras como Krushev, Golda Meir, Fidel Castro,  Sukarno, Harold MacMillan, el Mariscal Tito, Jawarhal Nehru, Dwight Eisenhower, Francisco Franco, todos protagonistas de los hechos más relevantes del siglo XX. Trabó  amistad con máximos exponentes de la literatura como Pablo Neruda, y Ortega y Gasset . De muchas de ellas se enriqueció a lo largo del tiempo, cultivando una firme amistad personal como Arturo Frondizi, Siles Suazo, Juan Domingo Perón, el Mariscal Estigarribia, el propio Luis Alberto de Herrera, sin poder agotar una larga lista. Algunas fueron intensas amistades como la que tuvo con el pintor Bernaldo del Quirós, o el historiador José María Rosa. Toda una pléyade de artistas visitaron, comieron y pernoctaron -algunos, diríamos, excesivamente- en estas edificaciones, pero también supo sacarles el jugo como corresponde; así lo atestiguan lo muros y paredes  y jardines de la Azotea. Escritores y artistas, políticos y científicos frecuentaron su mesa y su &#8220;conversatorio&#8221;. La lista es demasiado larga, inabarcable.<br />
Beatriz, afirma en su libro que las tres poetisas representaron un vínculo muy especial para él. Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni y Gabriel Mistral. Cuentan que cuando asumió como Presidente del Colegiado en 1961, Haedo era bastante informal con los asuntos del Protocolo. Trabajaba de la mañana a la noche, a veces hasta la madrugada, pero en la tarde gustaba tomar una siesta en un sillón de su despacho, y lo hacía con camisa y corbata pero en calzoncillos. A veces ocurría que venía algún embajador a presentar credenciales, y los secretarios se desesperaban porque llegaba la hora y el presidente se encontraba en paños menores. Sin embargo el día que recibió  a Juana de Ibarborou, en el Palacio Estévez, hizo tender la alfombra roja, formar a la guardia y la esperó vestido de frac. Veinte años antes, Alfonsina Storni le había obsequiado su retrato con esta poética y significativa dedicatoria: &#8220;Un ministro que tiene piedad de las musas merece el bien del Olimpo&#8221;<br />
Eduardo Víctor Haedo no fue poeta, pero vivió y escribió poéticamente. Su inclinación por la belleza de las cosas, de las palabras, del diálogo enriquecedor, de su amor por los paisajes que conoció en su niñez en su Soriano natal, que tan expresivamente se refleja en sus pinturas. Aquí tenemos un amigo, oriundo de Soriano que conserva un cuadro de Haedo titulado, &#8220;La casa de los Marfetán&#8221;.<br />
El poeta argentino, Eduardo Carrol, dejó unos versos que iluminan sobre lo que Haedo, quiso hacer con la pintura, pero que también esclarecen sobre el significado heroico y épico de la historia que quiso protagonizar y comunicar a los demás:</p>
<p>Territorio en color de la llanura<br />
abierto corazón en llamarada<br />
donde vuelcas la historia en pincelada<br />
de poncho y de puñal en la cintura</p>
<p>El grito de la raza te procura<br />
horizontes de oscura caballada<br />
Y regresas al gaucho en su jornada<br />
de fiebre, de malón y de locura</p>
<p>Te levantas con huellas de la tierra<br />
desde el fondo de un tiempo detenido<br />
para volver fronteras y clarines</p>
<p>Pintas tu libertad, andas tu guerra<br />
y dejas el silencio florecido<br />
de cascos, de guitarras, de fortines.</p>
<p>Pero su pintura es, también, reflejo de su prosa. Y cuando escribe sobre aquellos personajes que le merecían admiración, esa prosa alcanza tonalidades épicas. Cualquiera que haya leído su &#8220;Herrera, caudillo oriental&#8221; puede entender a qué me refiero.<br />
Quiero leerles, un fragmento de ese extraordinario libro  -claro ejemplo de lo que afirmo- que no se refiere -curiosamente- al caudillo del título, sino a un personaje tanto más polémico, encarnación del llamado &#8220;hombre nuevo&#8221;, elevado a la categoría de dios laico por todas las fuerzas revolucionarias que han actuado en América Latina en el último medio siglo:<br />
&#8220;El Che Guevara presidió la delegación de Cuba, a la Conferencia de Punta del Este en agosto de 1961, siendo yo presidente del Consejo Nacional de Gobierno. En las cordiales entrevistas que entonces mantuvimos en mi casa de La Azotea, me comunicó su concepción de la lucha planteada entre el capitalismo y el pueblo. El carácter universal que daba a ese encuentro y su resolución de definirlo por la violencia, me impresionó.  La fe que demostraba, la pasión limpia y generosa que lo animaba, transmitida con sencillez de expresión y ausencia de vanidad, conmovían. Bien se advertía que no se preparó para seductor de muchedumbres. Su magnanimidad le daba sentido religioso, grandeza de cruzado. Para el interlocutor pasaban a segundo plano las posibilidades de ejecutar plan tan grandioso. La fascinación que producía tenía su origen en una especie de iluminación, que transformaba en sonrisa sus seriedades, y en solemnes sus silencios. Me pareció entonces, y me sigue pareciendo, ahora, un Loyola al revés. Por su despego de todo lo material y transitorio, su decisión de aniquilar al enemigo, la serena potencia de su brío, el temple denodado, a lo español. Conocía al detalle la historia de los pueblos rioplatenses. Me sorprendí al verlo detenerse ante las estatuas de Saravia y de Herrera que hay en el parque. Cortésmente insinué un comentario. Me detuvo de inmediato: &#8220;Ud. no se imagina, presidente, cómo los conozco. De los dos sé mucho. En Córdoba, el padre de un compañero que no había estado nunca aquí tenía una especie de museo con artículos y fotos de las guerras civiles del Uruguay, recortadas de la revista porteña &#8220;Caras y Caretas&#8221; y de diarios argentinos. A menudo me leía y comentaba aquellos sucesos. Saravia lo entusiasmaba. Lástima, agregaba, que no venció&#8230; lo mataron como la reacción mata a los héroes, de cualquier modo. Yo, adolescente, le decía: Por eso hay que matarla primero y que no quede ni semilla. Estaba en Montevideo cuando Herrera hizo un mitin al regreso de su campaña en 1950. Me quedó grabada su estampa y lo que más me sorprendió fue cómo se hacía entender por las masas. Parecía que ignoraba o despreciaba todos los recursos oratorios&#8221;. &#8220;-No habrán sido ilusos-&#8221;, le dije. Contestó: &#8220;Eran guerrilleros de alma. Los dos son más útiles muertos que vivos a la causa de la liberación&#8221;.</p>
<p>&#8220;Saravia, Herrera, el Che, guerrilleros de alma, más útiles muertos que vivos a la causa de la liberación. Esta identificación impresionante, hecha por el héroe de las juventudes revolucionarias de América, da, a la nuevas generaciones la perspectiva adecuada para descubrir en el Che, en Herrera, en Saravia, en Artigas, la ascendencia de sus idealidades generosas, el rumbo cierto de una revolución auténticamente americana.&#8221;<br />
Mi maestro Alberto Methol Ferré, que fue secretario y amigo de Eduardo Víctor Haedo, hombre de profundas convicciones religiosas, afirmaba, con una especie argumento teológico-antropológico, que desde Caín y Abel, las relaciones humanas están teñidas de sangre:<br />
&#8220;El otro es mi hermano, pero también puede ser mi enemigo&#8221;. &#8220;La historia es efectivamente una lucha de poderes (que implican siempre determinados valores), una dialéctica diversificada, multiforme, de amigo-enemigo, donde el amor al enemigo es la crítica del enemigo, desde la amistad que hay en el ene¬migo, para destruirlo como enemigo y salvarlo como amigo. iY en uno mismo habita el enemigo! Esta dialéctica está en la médula del Evan¬gelio. Toda otra actitud, aun bajo rostros espiritualistas o idealistas, conduce al maniqueísmo. Con de¬sastrosas consecuencias pastorales y políticas&#8221;.<br />
Estas palabras de Alberto Methol, me llevan a pensar que Don Eduardo Víctor Haedo, pudo ser un magnífico ejemplo de esa capacidad de recuperación del enemigo desde lo mejor que hay en él. Empezar por reconocer que el potencial enemigo lo motiva una idealidad generosa, puede ser el comienzo una colaboración posible, con el consiguiente autorreconocimiento de los mutuos errores que provocan desgracias a los pueblos que solo desean vivir en paz.<br />
¡Tan lejos estaba don Eduardo, de ese espíritu maniqueo con que se quiso desagraviar al mate, el día que el &#8220;Che&#8221; Guevara se tomó unos amargos en la Azotea de Haedo!</p>
<p>BENITO LLAMBÍ<br />
Me parece ineludible hablar un poco de una persona, que fue uno de los grandes amigos de Don Eduardo Víctor Haedo y que leer sus propias memorias me causó una profunda impresión. Fue no solo su amigo, fue su apoyo, y además su yerno. Me refiero obviamente a Benito Llambí. Militar primero, hombre de confianza de Juan Domingo Perón, cambió su uniforme militar por la librea del diplomático. Ministro de Interior del último gobierno del Gral. Perón, fue artífice de su regreso. Cuando se hizo necesario hacer un cambio de ministros, Perón aclaró que el único que no iba a cambiar era a Benito Llambí, porque era milico -por eso se entendían mejor- y porque era hombre de diálogo. Rara cualidad en los hombres que eligen la carrera de las armas.<br />
Lo veo en una foto  sentado en Consejo de Ministros a la izquierda del Presidente Perón. Ese lugar solo se reserva para el hombre de más extrema confianza, ya que se encuentra ubicado en el flanco más débil del líder, al alcance de su corazón para matarlo, con la mano derecha, mientras el líder solo tiene la mano izquierda para defenderse.<br />
Hablar entonces de Beníto Llambí ameritaría otras conferencias. Solo me voy a referir a un acontecimiento de su vida, que me impresionó vivamente. La carta que le dirige a la inicua Junta Militar que desgobernara a la Argentina y la condujera a la humillante derrota en la Guerra de la Malvinas, publicada un 28 de junio de 1982, ocasionando su arresto por dos meses en Campos de Mayo. Su comienzo es lapidario:<br />
&#8220;No hemos sido derrotados; han capitulado algunos mandos débiles de espíritu y de espada, sin vocación heroica, ante el asombro de nuestro pueblo y de los pueblos que habían abierto un generoso crédito de confianza a nuestra causa. Pero su capitulación no es la capitulación de los argentinos. No nos han vencido. No nos vencerán jamás.&#8221;<br />
&#8220;Estos capituladores han rifado el heroísmo  de nuestros pilotos que asombraron al mundo; el de nuestros soldados de mar y tierra que se batieron como los mejores, de los tantos de nuestra historia&#8221;<br />
Percibo que Benito Llambí expresa la impotencia y el orgullo herido del hombre que tuvo formación militar, y que no puede ser llamado al servicio, debido a sus años, para luchar como él quisiera por su Patria. Solo puede seguir las acciones de guerra como lo haría cualquier civil, desde su casa, por la pantalla de  televisión, observando como los pilotos argentinos, que califica de &#8220;genialmente heroicos&#8221;, se jugaban la vida contra una potencia militar del primer mundo que contaba con la complicidad y el apoyo tecnológico del  siempre omnipresente imperio del norte.<br />
Continúa:<br />
&#8220;Los argentinos, hasta ahora, éramos un pueblo, que acertado o equivocado, sabíamos morir. Estos mandos de la derrota han rifado esta tradición de gloria nacional a la carta de una capitulación ignominiosa&#8221;<br />
&#8220;Nosotros los latinoamericanos y especialmente los argentinos, no podemos olvidar la actitud de los Estados Unidos y su abierta traición a los ideales panamericanos en función de asegurar su imperio económico contra todos los pueblos del mundo.&#8221;<br />
Y concluye su carta con esta notable afirmación:<br />
&#8220;Hay que comenzar de nuevo. No para rehacer nuestra historia, que con derrotas y victorias nos enorgullece, sino para asegurar su continuidad hasta culminar con nuestra meta más que nunca inevitable: los Estados Unidos de Latinoamérica, señalada por los libertadores San Martín y Bolívar desde antes de su victoria sobre los ejércitos coloniales del viejo imperio español.&#8221;<br />
No me extrañaría que Benito Llambí se hubiera inspirado en este pasaje del libro de Don Eduardo Víctor Haedo donde Luis Alberto de Herrera llega a la misma conclusión:<br />
&#8220;Nuestras patrias, agregaba, son subsistentes en sí, el imperialismo logrará lo que solos no pudimos hacer: unificar América Latina para resistirle. Los hechos, como fatalidades, vienen trazando nuestro destino común. Por eso respondo a quiénes me preguntan qué es lo que hay que hacer frente al avance de los poderosos dentro de nuestra insuficiencia: luchar, no ceder, atentos a lo que quieran los pueblos. Los pueblos, y por lo tanto la historia que son sus actos, no retroceden&#8221;. -Y poniendo optimismo en el deleite de su sonrisa, a la vez que alisaba su bigote encanecido, remachaba- &#8220;tiempos duros pero maravillosos&#8221;.</p>
<p>FINAL<br />
En este punto dejo de pintar este mural. Lo reconozco inconcluso. Me hubiera gustado hablar mucho más del hombre que genialmente se construyó a sí mismo desde la pobreza -hijo natural en tiempos que esa condición no facilitaba las cosas- que con su inteligencia y tenacidad logró alcanzar los más altos puestos en la carrera de los honores. Hubiera querido hablar más del artista, del historiador que fue, del orador, de su pensamiento profundo, mucho más de su obra de gobierno, de su productiva labor parlamentaria. Mi compromiso pasa por seguir pintando, reflexionando sobre el personaje, aprendiendo de él. También otros más avezados que yo podrán pintar su propios murales. Allá afuera hay un mural de Glauco Capozzoli, que representa la parábola de Rodó &#8220;La respuesta de Leuconoe&#8221;. La pintura se ha ido desvaneciendo, los rostros apenas se reconocen. El artista creyó que la pintura que utilizó iba a resistir al tiempo, pero se equivocó. No fue la pericia del artista, sino los ingredientes. Yo no tengo la pericia de ese artista, pero mi mural está hecho de palabras que puestas en un papel, en un archivo de texto, o arrojadas al ciberespacio, tal vez tengan una certeza mayor de supervivencia. Confío que en alguno de esos ignorados lugares del tiempo, por fin, alguien las leerá.<br />
De Octavio Paz:<br />
Soy hombre: duro poco<br />
y es enorme la noche.<br />
Pero miro hacia arriba:<br />
las estrellas escriben.<br />
Sin entender comprendo:<br />
también soy escritura<br />
y en este mismo instante<br />
alguien me deletrea.<br />
Que sea, entonces, este simple mural de palabras, la ofrenda de nuestro homenaje a Eduardo Victor Haedo, pero también a Benito Llambí  y a Beatriz Haedo, quienes han hecho de sus propias vidas -ellos sí- auténticas obras de arte.</p>
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		<title>Eduardo Casanova Delfino</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Feb 2011 15:11:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Eduardo Casanova Delfino]]></category>

		<category><![CDATA[Eduardo Casanova]]></category>

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		<description><![CDATA[Curriculum]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/foto-casanova-delfino1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1696" title="foto-casanova-delfino1" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/foto-casanova-delfino1.jpg" alt="" width="480" height="480" /></a></p>
<p>Eduardo Casanova Delfino. Montevideo, 1 de Marzo de 1930.</p>
<p>Actualmente se dedica a desarrollar investigaciones literarias y proyectos museísticos y  de archivo.</p>
<p>El escritor Miguel A. Campodónico prepara un libro sobre algunas anécdotas en su larga trayectoria como funcionario  del SODRE.</p>
<p>Ex alumno de la Sagrada Familia. Bachiller en Arquitectura; ayudante de arquitecto e ingeniero.<br />
Alumno de escuelas de artes plásticas, escultura y pintura.<br />
Alumno libre de literatura, realizó cursos con los Dres: Bonada Migó (Hontanar), Yalmar Blixen, Etcheverry Stirling y Adolfo Berro García.</p>
<p>Funcionario del SODRE desde el año 1947 hasta su jubilación en julio de 1996.  En esta institución se desempeñó como técnico dibujante y dibujante de arte publicitario en el Canal 5 SODRE 1963-1973, del que fue funcionario fundador.</p>
<p>Durante la dictadura cívico-militar (1973-1985) se congela su carrera funcionarial, lo que no le impide desarrollar tareas de conservación y protección del acervo del instituto, como es el caso  del Archivo Nacional de la Imagen donde se desempeñó desde 1980-1985.<br />
Guionista y montajista de la  película El nacimiento de una nación. Dirección: Ricardo Romero, 1957.<br />
Expositor de guiones audiovisuales, documental y experimental del SODRE (1960-1970)<br />
.<br />
Asesor del Consejo Directivo del SODRE durante la presidencia del Sr. Raúl Gadea. 1995</p>
<p>En el período de la Presidencia de la Dra. Adela Reta, 1990 - 95,  fue nombrado  por resolución del Consejo Directivo, Consultor Ad Honorem.</p>
<p>Profesor de Cultura Apícola y Director de Sociedad Apícola Uruguay (1975-1980)<br />
De su actividad profesional particular se destaca:<br />
Empresario de Talleres Publicitarios (1962-1975).<br />
Técnico diseñista de industrias plásticas.<br />
Artista escenógrafo y escaparatista, publicista y decorador de las empresas VARIG y SUDAMTEX, entre otras.<br />
Proyectista y realizador de exposiciones internacionales para la industria textil en  Río de Janeiro y San Pablo (1968-1975)</p>
<p>Desde 2005 es socio constituyente de Asociación Patriada por la Historia y Miembro de número del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay desde el año 2010.</p>
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		<title>Epopeya de la Familia</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Feb 2011 14:49:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>gsere</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Bicentenario 1810 - 1811]]></category>

		<category><![CDATA[Eduardo Casanova]]></category>

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		<description><![CDATA[Exposición de Eduardo Casanova Delfino en la Azotea de Haedo el 5/2/11, con motivo del Bicentenario de los acontecimientos de 1811.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-haedo-invit.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1693" title="azotea-haedo-invit" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-haedo-invit.jpg" alt="" width="500" height="375" /></a></p>
<p>Presidieron la Mesa en el Rancho de la Azotea de Haedo junto al expositor, la presidenta de Embajada Mujeres de América Sra. Argelia Lazbal de Boido y el coordinador de la Asociación Patriada por la Historia Guillermo Seré Marques quienes hicieron una reseña de sus instituciones y agradecieron la hospitalidad de la dueña de casa Sra. Beatriz Haedo Garramón de Llambí quien también presidió el evento conjuntamente con la co organizadora Sra. Raquel Trobo de Gamio.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">Exposición del Sr. Casanova Delfino</span></strong></p>
<p><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/foto-casanova-delfino.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-1692" title="foto-casanova-delfino" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/foto-casanova-delfino-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Presidenta de la Embajada de Mujeres de América.<br />
Sra. Argelia Lazbal de Boido</p>
<p>Damas y caballeros:</p>
<p>Ante la invitación para acompañaros en este encuentro cultural &#8220;la Asociación Patriada por la Historia&#8221; nos alentó a exponer un tema que entendimos medular de los eventos patrios que se recuerdan en este bicentenario celebratorio: la familia y su epopeya en el S.XXI.</p>
<p>En éste, ya hemos transitado la primera década. La sociedad mundial busca soluciones para los problemas acuciantes que conocemos. La familia hoy está transitando su etapa en la epopeya infinita de la humanidad. Desde los arcanos en el tiempo es la epopeya humana por excelencia, aunque para ser tal, debemos aceptar dogmáticamente, la intervención de los dioses.<br />
En la infinitud, en el ayer, el presente y el porvenir son un solo tiempo. Por esta aseveración, nuestras familias se constituyen intrínsecamente con las que nos antecedieron en los siglos XX, XIX, XVIII, y así hasta los orígenes.<br />
En serie de sucesos que marcan los fastos históricos de esta comarca americana y que son recordaciones de hechos memorables, que llamamos gestas, obran dos lectores: uno, la condición humana; el otro lo maravilloso, lo inmaterial. La suma de ellos permite situarnos en esa resultante virtual, que conocemos literariamente como &#8220;la epopeya&#8221;.<br />
Es desde este 2011, que con esa &#8220;machine&#8221; del tiempo, que es la imaginación creadora, nos trasladaremos al ayer, al pasado, a los fines del S. XVIII.</p>
<p>Hace más de dos siglos, las tragedias europeas alarmaban en las américas. Con la expulsión de la Orden Jesuítica en 1767, se alteró la rutina virreinal y acelerándose la codicia ante la responsabilidad de las temporalidades administradoras del inventario de bienes de la Compañía, con la corrupción consiguiente, se desintegró la &#8220;familia misionera&#8221;, la primera evangelizada en la América indiana de la etnia guaraní. La destrucción de una obra civilizadora de casi doscientos años, marcó a fuego a los gentiles. A la austeridad de la familia colonial, de suerte incierta, sucedió la virreinal que a fines del siglo XVIII fue conmovida por las revoluciones republicanas.<br />
En aquel tiempo, las noticias que llegaban con atraso, preocupaban. La aniquilación de la familia real en París, estremeció de horror a todas las sociedades. ¿Y aquí, en el Virreinato platense? Todas las autoridades, todos los comerciantes, expectantes y a la mira, alertas con atención y vigilancia.<br />
Cuando en 1805 llegó la noticia de que en el combate del Cabo Trafalgar Inglaterra aniquiló el poder naval español en el dominio de los mares y océanos, ominosas nubes de tormenta se aproximaron al estuario del río &#8220;Argentum&#8221;.<br />
Todos en Buenos Aires y en Montevideo, recordaron que Sir Francis Drake, por el 1578, supo apreciar las más hermosas puestas de sol en el &#8220;River Plate&#8221;. Pero no fue larga la espera para las familias en la comarca virreinal. En 1806, desde las murallas de la ciudad portuaria de la Gobernación de Montevideo, sus habitantes vieron, en el cercano horizonte, la enorme flota expedicionaria, y la esperaron con los cañones preparados a guerra. Expectantes, observaron con alivio su alejamiento hacia la capital virreinal, pero temiendo lo peor. Buenos Aires supo del poder de convicción del inglés, pero el inglés supo de la dureza empecinada del español, que aquí, planificó la reconquista de Buenos Aires, y vengó la tragedia de Trafalgar.<br />
La familia montevideana obtuvo el reconocimiento, como estela de su blasón, a &#8220;la muy fiel y reconquistadora&#8221; y pendones ingleses abatidos. Y don Santiago Liniers, de &#8220;blasones francos&#8221; alcanzó la representación de la monarquía borbónica, custodiada en Bayona, como Virrey.<br />
¿Cómo imaginamos que se vivieron los hechos de armas en los hogares?<br />
En Buenos Aires, llantos por los caídos. Aquí, después de las angustias al ver partir a los hombres a la reconquista, repiques en la Catedral y te-deums de jubileo.<br />
Al regreso, con las palmas de la victoria, los hombres se contemplaron como héroes, y agradecidos sobrevivientes por el obrar del Dios protector: &#8220;Cierra Santiago y viva España!&#8221; y en el seno de los hogares, preces al Señor, avemarías, a la madre de todas las mujeres, a la inmaculada madre de todos los hombres. ¡Cuántas oraciones a todos los santos, elevaron al cielo aquellas mujeres que temieron, dado lo cruento de las batallas, igual que los varones, por la suerte familiar!<br />
Poco duró el regocijo. En los primeros días de 1807 se conoció la pertinacia del inglés. Recordemos que Montevideo era un sobresaliente ejemplo de arquitectura militar y naval. De lo mejor en las américas. Fuertemente amurallada y apostadero naval de la flota de la Real Armada Española para el Atlántico Sur. Era temida y evitable por los prudentes. Sus gobernantes, caballeros de pundonorosa honra militar eran autoridad que velaba de día y de noche el arma de la disciplina natural en una plaza fuerte segura de sus baluartes, segura de asegurar los hogares familiares. Montevideo, orgullosa de ello, sufrió la primer tragedia colectiva desde su fundación. Conoció los desembarcos en sus playas de plateadas arenas, la emboscada en los cardales y la ciega mortífera de la cadencia de los fusileros casacas rojas. El pavor en la huída, el sitio, el martilleo de arietes de la artillería naval quebrantando muros, el asalto nocturno, los sangrientos y mortales cuerpo a cuerpo, la rendición, el saqueo, los heridos, los prisioneros, la derrota, en fin. La epopeya de Montevideo y sus familias enlutadas que lloraron como nunca anteriormente, rezando sus rosarios por los seres queridos, que en lucha heroica cayeron defendiendo los fueros, el hogar, los hijos, la familia en suma, a la que legaron como máxima presea, el honroso título de &#8220;caído en el cumplimiento del deber&#8221;.<br />
Esta continuidad de hechos aciagos, recordados hoy en el S.XXI, son eslabones que se forjaron en aquellos días que los pueblos vivieron hace más de doscientos años, sacrificándose en aras del deber, sin percatarse de su épica.<br />
En Iberoamérica, todo lo que sucedía en Iberia, nos sucedía. En Aranjuez, gran residencia real sobre el Tajo madrileño, río del España y Portugal, ocurrieron hechos que explican las razones por las cuales el Cabildo de Montevideo, y su gobernador, Don Francisco Javier de Elío, en el día del 21 de Setiembre de 1808, no reconocieron como Virrey al libertador de Buenos Aires, Don Santiago Liniers, acusándolo de bonapartista, y las españolísimas familias montevideanas, carolinas, de Canelones, acompañaron la resolución altamente política. En América de hablas íberas, el asombro y la esperanza interrogaban ¿otra vez unidas las coronas de España y Portugal? En Brasil, a donde fuera trasladada la corte lisboetana, el Rey de Portugal y Algarbe, Don Juan de Braganza, gobernaba conjuntamente con su Reina Carlota Joaquina de Borbón. Gran princesa de España, hermana del Rey Fernando VII, prisionero del Emperador Napoleón I. Al pié del Corcovado, en el Jardín Real de aquel paraíso tropical en Río de Janeiro, la Reina se sintió como una diosa en el Olimpo de sus sueños, que eran imperiales, y gobernó como tal.<br />
Cuando Francisco Javier de Elío volvió de España investido como Virrey, la familia montevideana pudo ostentar en su blasón la distinción de ser la capital del Virreinato del Río de la Plata. Los estudios de los hechos desde 1800, los historiadores nos lo presentan con claridad argumental y gran rigor académico encomiable. Nuestros hermanos argentinos recrearon ayer, con gran alegría, nuestros fastos de 1810. Hoy, con vecinos de este lado del río, tenemos que gratificar a todos los pueblos argentinos que integraron el virreinato platense, y de los cuales vosotras sois bellas representantes como entidad embajadora de las mujeres de América.<br />
¿Y cómo no recordar en nuestra epopeya del S.XXI, a las heroínas compañeras de los &#8220;patrias&#8221; en el XIX? A las mujeres que en la ciudadela de Montevideo, en un lapso de seis años sobrellevaron las vicisitudes ya señaladas, junto a los hombres, abuelos, padres, hermanos, esposos, hijos. La familia patriarcal, siempre en velar de armas, de día y de noche.</p>
<p>Y los acontecimientos en Europa en 1810, fueron el desafío, el momento de prueba para la unidad de los pueblos íberos en América.<br />
1810 - 1811. En el mundo europeo, las familias tienen que sobrenavegar un vasto lago de sangre, que todo lo inunda y que alcanzó su máximo nivel en &#8220;Waterloo&#8221;.<br />
Antes de gravitar en las américas, los designios de la &#8220;Santa Alianza&#8221; el poder castellano menguaba por esta latitud Sur de América. Tenía la Revolución Americana, precisamente allí donde su conquista y su evangelización misionera, jalonaron siglos. Fue la declinación de un sol de oro, fundiéndose en el crisol de las glorias de &#8220;Hispania&#8221;.<br />
El retorno de Fernando VII removió los desencuentros. Fueron los desacuerdos desorientando el rumbo político e incidiendo y dando inicio a heridas incurables en la familia hispanoamericana. Fueron los agravios a los criollos, fue la exacerbación de los rencores indianos, fueron los recelos, las venganzas. Fue el aleteo furioso de las &#8220;sangrientas iras&#8221;, que no permiten a los guerreros oír las súplicas de las heroínas. ¡cuántos llantos, cuántas angustias en aquellos días de incertidumbre en los hogares amerindios del siglo XIX!<br />
El milagro de la evocación nos facilita la visualización de la zaga heroica de aquellas familias pobladoras en la Banda Oriental. Años antes, ese pueblo femenino fue puesto a prueba en su voluntad de sacrificio, cuando soportó privaciones en una ciudadela bombardeada en 1807 o cuando acompañó con súplicas al cielo, protección divina para los hombres en marcha antes de una victoria como la reconquista, o una cruenta emboscada como en El Cardal.<br />
En los primeros días de 1811, se sufrieron hechos de armas como el Combate del Colla y el Combate de San José, pero el 18 de Mayo, el Ejército de Montevideo regresa derrotado de Las Piedras, a refugiarse tras los muros, y así comienza, con el Primer Sitio de Montevideo, otro drama de la zaga heroica. El triunfo de &#8220;los patrias&#8221; el 18 de Mayo de 1811, es una victoria que conmemora la familia oriental en este S. XXI, y como símbolo de la determinación de un pueblo, en el querer vivir colectivamente en paz y libertad.</p>
<p>&#8220;Y se sintió su voz de bronce: clemencia para los vencidos&#8221;</p>
<p>Con esa orden de infinita piedad, el &#8220;jefe de los orientales&#8221; reviste para la Historia, la estatura epopéyica de un paladín. Es un anticiparse a su destino de &#8220;Protector de los Pueblos libres&#8221;.<br />
Tras sus muros, Montevideo lloraba en sus hogares. El primer desgarro sangriento de la familia en esta comarca. Se imploraba a Dios, se invoca a las almas protectoras de los seres queridos, obrando como dioses lares en los altares. En intramuros, laborar el pan nuestro de cada día, reafirmó el carácter de nuestras raíces. Extramuros, todas aquellas féminas, primeras pobladoras canarias, acostumbradas a plantar y cosechar en el suelo volcánico de las islas, fueron los primeros cultivadores que cosecharon doradas mieses. Aquella inmigración de mujeres venidas de Iberia, del Reino de España, castellanas, aragonesas, asturianas, vascas, navarras, galegas, catalanas, andaluzas, valencianas, mallorquinas, toledanas, fueron cálices culturales que en amerindia conformaron la nueva raza en un nuevo mundo. Aquí, con nosotros, en el S.XXI, están con sus cantos, con sus bailes, con sus idiomas, sus costumbres, en esos centros de amor de sus hogares, donde se embellece de armonías la zaga heroica. Pero no olvidemos que desde mediados del S. XVII, las etnias indígenas evangelizadas también aportaron sus familias, en esta nuestra América, su crisol de sangres. Al igual que la raza negra que en el seno de los hogares y en los campos fueron también una recia influencia dejándonos un legado cultural hasta hoy presente.</p>
<p>La familia es el resultado de la voluntad femenina de dar y recibir amor, ese supremo bien existencial. Donde quiera la mujer aceptar tal designio, se consustanciará la iniciación estructural de su familia. Esto, desde los orígenes, concierne a toda la sociedad y es la más lineal explicación del matriarcado. Hoy es nuestra responsabilidad velar protegiendo la estructura familiar en una sociedad moderna que nos impone una adecuación y defensa de la esencialidad de la familia. Es nuestra tarea en la epopeya actual.<br />
Aquella zaga heroica de las familias indoamericanas, el legado para las familias del S.XIX que, como heredero del S.XVIII fijan como una impronta compromisos ancestrales ¿precisa hoy en su estructura tradicional una renovación que se adecue a los desafíos de estos tiempos?<br />
Familia se explica, en la filosofía de la historia, con un fundamentalismo, la existencia del alma, pero creer en su trascendencia en el tiempo, contribuye a la consolidación necesaria de las estructuras sociales. Durante el S. XX (ayer), la familia humana resistió múltiples embates. En lo político, en lo económico, en lo social, en lo cultural. Pero resistió. Su aniquilación, tantas veces anunciada, no sucedió. Los múltiples embates de la perversidad (la guerra es la máxima perversidad) vulneró pero no destruyó el núcleo vital en el hogar. Podríamos pronosticar, sin exagerar, que las familias de hoy, defendiéndose demuestran ese estadio de máxima alerta, de disciplina, del valor del sacrificio heroico, en la Fé de nuestras purificaciones, del esperanzado rescate de los caídos antes las perversas tormentas, de la caridad y de la piedad ante la condición humana deteriorada.</p>
<p>Estimados contertulios, gracias por vuestra amable atención.<br />
Eduardo A. Casanova Delfino<br />
Febrero de 2011.</p>
<p><em>La exposición culminó con un fructífero intercambio de preguntas y aportes donde se destacaron Raquel Trobo, Gastón Goyret y Carlos Garat.</em></p>
<p><div id="attachment_1705" class="wp-caption aligncenter" style="width: 490px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-gamio-11.jpg"><img class="size-full wp-image-1705" title="azotea-gamio-11" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-gamio-11.jpg" alt="Raquel Trobo, Argelia Lazbal, Eduardo Casanova, Guillermo Seré" width="480" height="460" /></a><p class="wp-caption-text">Raquel Trobo, Argelia Lazbal, Eduardo Casanova, Guillermo Seré</p></div></p>
<p><div id="attachment_1706" class="wp-caption aligncenter" style="width: 490px"><a href="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-gamio-12.jpg"><img class="size-full wp-image-1706" title="azotea-gamio-12" src="http://www.patriada.com.uy/wp-content/uploads/2011/02/azotea-gamio-12.jpg" alt="Raquel Trobo, Celina Burmester, Gastón Goyret, Guillermo Seré, Beatriz Haedo, Argelia Lazbal y otros." width="480" height="320" /></a><p class="wp-caption-text">Raquel Trobo, Celina Burmester, Gastón Goyret, Guillermo Seré, Beatriz Haedo, Argelia Lazbal y otros.</p></div></p>
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